MLB la tiene contra Alex
Los graves inconvenientes que confronta Alex Rodríguez ha dividido en tres a la opinión pública amante del béisbol.
Unos abogan por una suspensión, en caso de hallarlo culpable del consumo de esteroides, similar a la que le aplicaron a Ryan Braun.
Otro grupo entiende que deben sancionarlo por 150 partidos, a partir de la fecha del dictamen que emita Mayor League, mientras los radicales y terroristas, los que no soportan sus éxitos, se contentan con una suspensión de por vida, lo que sería una barbaridad, dado que violaría toda la jurisprudencia y las propias reglas del béisbol, que claramente tienen especificadas las sanciones de acuerdo a las veces que un jugador haya sido hallado culpable.
Sin embargo, como hay que hacer rodar cabezas, la del antesalista de los Yanquis, cuyo equipo definitivamente ya no esconde que no lo quiere de regreso, es la de mayor peso específico.
Lo cierto es que, el fallo, sea cual sea, no debe esperar mucho tiempo, porque quiérase o no, la situación genera muchas expectativas y nerviosismo entre los posibles afectados y las propias organizaciones a las que pertenece el grupo involucrado.
Este caso ha dejado al desnudo que Alex concita odios y simpatías como ningún otro jugador, no solo por su actuación en el terreno de juego, sino también por sus incursiones en el mundo del espectáculo y el cine, a lo que pocos tienen acceso.
La mejor muestra de ello es que, a pesar de que en el caso están involucrados muchos buenos jugadores, el nombre de Alex es el que genera el morbo entre peloteros, dueños de equipos y fanáticos.