Mirarse el ombligo
Empresarios y líderes sociales de Santiago podrán querer esconder la cabeza debajo de la tierra, pero sólo ellos no se han dado cuenta de que el crimen organizado ha extendido sus tentáculos a esa ciudad.
Decir que Santiago es la más violenta de las urbes dominicanas sería mentir, pero afirmar que el crimen no se ha incrementado sería, también, eludir la realidad.
Cuña del mismo palo
Dirigentes perredeístas se han constituido en el principal obstáculo de Hipólito Mejía.
