El Ministerio de la Mujer desarrolló en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) una nueva jornada de la Consulta Nacional para la Reducción de Riesgos de Violencia hacia las Mujeres, “Voces que aportan soluciones desde la población masculina”, con el propósito de incorporar las experiencias y propuestas de la comunidad universitaria a las políticas de prevención de la violencia contra las mujeres.
La viceministra de Cultura de Igualdad de la institución, Lily Luciano, quien destacó que la universidad constituye un espacio estratégico para cuestionar los patrones culturales que normalizan la violencia y formar profesionales con capacidad para impulsar relaciones más igualitarias en sus familias, comunidades y ámbitos laborales, quien encabezaba la actividad.
“Prevenir la violencia contra las mujeres demanda escuchar a los hombres, conocer cómo han aprendido a relacionarse y promover otras maneras de vivir la masculinidad. La universidad tiene un papel decisivo porque no solo forma profesionales: también forma ciudadanía y puede contribuir a transformar las ideas y prácticas que reproducen la desigualdad”, expresó la viceministra.
Luciano explicó que la consulta no procura responsabilizar colectivamente a los hombres, sino convocarlos a reconocer las conductas y creencias que pueden generar riesgos, así como a comprometerse activamente con la prevención.
“Necesitamos hombres capaces de revisar sus prácticas, gestionar sus emociones, resolver los conflictos sin recurrir a la violencia y actuar cuando conocen que una mujer se encuentra en una situación de riesgo. Su participación es indispensable para construir una cultura de igualdad, respeto y corresponsabilidad”, sostuvo.
Especialista de la conducta
Durante la consulta, Luis Vergés presentó la metodología y orientó a los participantes sobre el proceso para completar el cuestionario. Explicó que el instrumento busca identificar factores de riesgo y comprender los patrones culturales asociados a la violencia, con el objetivo de generar insumos para fortalecer las acciones de prevención.
El especialista señaló que la información recopilada permitirá profundizar en aspectos relacionados con la construcción social de las masculinidades, la gestión emocional, la corresponsabilidad y la resolución pacífica de los conflictos.
La Consulta Nacional “Voces que aportan soluciones desde la población masculina” es liderada por el Ministerio de la Mujer, a través del Viceministerio de Cultura de Igualdad, con el acompañamiento técnico del Banco Mundial y el Sistema de las Naciones Unidas.
Las instituciones invitaron a los hombres dominicanos a participar completando el formulario disponible de manera virtual a través del enlace https://shorturl.at/JoM9F.
Los resultados serán sistematizados para producir evidencia que contribuya al diseño de políticas públicas y estrategias sostenibles de prevención, a partir del conocimiento de las actitudes, los patrones de conducta y los factores que inciden en la violencia.
UASD expresa preocupación por la violencia contra las mujeres.
El vicerrector de Extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Gerardo Roa Ogando, expresó su preocupación por el aumento de la violencia contra las mujeres a nivel mundial y, particularmente, en la región del Caribe y República Dominicana.
“Pero en nuestro país, que es lo que nos corresponde ayudar y colaborar, nos preocupa el aumento de los feminicidios, de los asesinatos de mujeres por parte de sus parejas. Y entonces hemos querido también, valiéndonos de especialistas del Instituto de Género y Familia de nuestra universidad, hacer una consulta a los diferentes sectores, a los diferentes profesionales, estudiantes, activistas sociales, para que nos digan cuáles entienden que son las causas de este flagelo social que está afectando a nuestras mujeres”, manifestó.
Roa Ogando también se refirió a la creciente participación de las mujeres en la educación superior y planteó la necesidad de estudiar, desde la sociología y la teoría de género, la menor presencia de hombres en las aulas universitarias y su posible relación con otros fenómenos sociales.
“En nuestras aulas se ve que la participación de la mujer ha aumentado notablemente en nuestra universidad. Antes, en secciones, por ejemplo, de Ingeniería, que se considera históricamente de hombres, eran hombres la gran mayoría; hoy vemos que no, se ha equilibrado y, en muchos casos, hay más mujeres que hombres.
“En las aulas de todas las carreras de Medicina, de Contabilidad, de Humanidades, de Educación, la gran mayoría son mujeres. Ese es otro problema o un indicio que nos mueve a pensar que existe algún problema que desde la sociología puede ser estudiado y desde la teoría de género: ¿qué está pasando con nuestros jóvenes que no están estudiando en la universidad, que no quieren hacerse profesionales, y cómo pudiera vincularse estos indicios que estamos observando de la ausencia de los hombres preparándose con el aumento de la violencia intrafamiliar, específicamente de la violencia contra la mujer?”, cuestionó.
El vicerrector hizo un llamado a los hombres y a las familias a reflexionar sobre la importancia de educar a las nuevas generaciones en valores humanos, familiares y en el respeto a la dignidad de todas las personas.
“Nos preocupamos y hacemos un llamado a los hombres a reflexionar; a las familias que educan jóvenes, a reflexionar en los importantes valores humanos, los valores familiares, el respeto a la dignidad del ser humano de forma integral, y especialmente a la mujer, que es la razón de ser y la base fundamental de la sociedad junto al hombre y junto a las hijas y a los hijos”.
“Estamos muy preocupados y queremos ocuparnos en materias que vayan en pro de solución de los problemas que afectan a la mujer en la República Dominicana”, agregó.
Educación y prevención de la violencia.
Roa Ogando indicó que la educación constituye un factor clave para prevenir la violencia, comenzando desde el hogar.
“La educación del hogar es muy importante. ¿Qué hacen los padres? Los padres dialogan y padres y madres dialogan con sus hijos e hijas y los educan en valores, en género, reconociendo que todos tenemos derecho a ser respetados y reconocidos; que la mujer desempeña un papel importante y protagónico”.
Asimismo, sostuvo que las instituciones educativas tienen un papel fundamental en la transformación de patrones culturales relacionados con el machismo y la desigualdad.
“En la universidad, aunque históricamente los mismos productos culturales han contribuido a difundir un machismo universal, tenemos que educarnos y saber que ya no estamos viviendo en una selva, vivimos en un Estado de deberes y derechos, Estado social, democrático, de deberes y derechos”.
El representante académico también señaló que existen aspectos psicológicos que deben ser abordados desde la escuela y desde las instituciones especializadas de la universidad.
“Hay aspectos que son psicológicos que deben ser abordados desde la escuela y el Instituto de Investigaciones Psicológicas de nuestra universidad, que son organismos que ponemos a la orden de las diferentes dependencias”.
Roa Ogando informó, además, que la UASD ha comenzado a desarrollar iniciativas dirigidas específicamente a los hombres de la comunidad universitaria.
“Hoy tenemos aquí representantes del Ministerio de la Mujer, la señora viceministra, porque también ayer nosotros tuvimos una conferencia dirigida a hombres de la Facultad de Ingeniería, precisamente porque nos motivó esa preocupación del aumento de la violencia contra la mujer”.
Indicó que estas conferencias continuarán en otras facultades y extensiones de la UASD.
FAPROUASD llama a transformar patrones de violencia.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (FAPROUASD), Pastor de la Rosa, afirmó que ante el incremento de los feminicidios y los niveles de violencia contra las mujeres, la academia debe sumar su voz a las acciones de prevención.
“Nuestra federación FAPROUASD, en mi caso como presidente de la Federación de Profesores de la UASD, sumamos nuestra voz a este flagelo, a este drama, y seguimos apostando por una sociedad, por un Estado que se comprometa con políticas públicas efectivas para que en los diferentes ámbitos donde se reproduce este tema de la violencia se transforme; dígase los hogares, los centros educativos, los centros laborales, las academias”.
De la Rosa planteó la necesidad de modificar los niveles de exclusión e invisibilización de las mujeres y llamó a los hombres a revisar y transformar patrones de masculinidad asociados con la violencia y las relaciones de poder.
“Los niveles de exclusión, los niveles de invisibilización de las mujeres, de su rol, se modifiquen, se transformen con acciones, y que los hombres a su vez nos miremos y deconstruyamos esa masculinidad violenta, opresiva y de poder que nos han construido, que hemos construido en la sociedad”.
“Y nos veamos de igual a igual con las mujeres, reconozcamos que una mujer oprimida es una sociedad oprimida, un hombre oprimido a su vez que va a reproducir, que el Estado en las instancias que educan, en las instancias que perfeccionan a la sociedad también limite los actos de represión, de violencia, porque las mujeres reciben lo que es la violencia social también”, expresó.
El presidente de FAPROUASD consideró que la academia debe poner sus espacios e instituciones al servicio de las acciones dirigidas a modificar conductas y prevenir la violencia.
“Son uno de los grupos más vulnerabilizados en la sociedad y, por lo tanto, la exclusión económica, política y en todos los órdenes la reciben más también. De manera que comienza por ahí. La academia y nosotros ponemos nuestras instancias al servicio de participar para que los hombres cambiemos conducta y la sociedad cambie conducta; por eso estamos aquí apoyando este esfuerzo”.
Violencia contra las mujeres también afecta a niños y niñas.
De la Rosa señaló que los niños y las niñas también son víctimas de la violencia contra las mujeres, tanto de manera directa en casos de feminicidio como a través de la violencia psicológica y física que se produce en los entornos familiares y sociales.
“Los niños y las niñas son víctimas de la violencia que está en el ámbito. Son víctimas directas cuando hay un feminicidio, pero constantemente son víctimas de la violencia psicológica, la violencia física y no solo de los hombres, también de la sociedad en general”.
“Por lo tanto, reducir o eliminar la violencia contra la mujer es también reducir, eliminar la violencia contra la niñez en el país, garantizar un entorno saludable de crianza, un entorno saludable en su vida cotidiana. O sea, es integral, este problema es integral”, agregó.
El dirigente gremial sostuvo que la prevención de la violencia requiere cambios sostenidos en distintos ámbitos de la sociedad y no únicamente campañas
Actividad
El encuentro reunió a estudiantes, docentes, autoridades y colaboradores de la academia, quienes reflexionaron sobre los factores culturales que inciden en la violencia y propusieron acciones para construir relaciones más respetuosas, igualitarias y libres de violencia.
La jornada estuvo encabezada por la viceministra de Cultura de Igualdad, Lily Luciano; el vicerrector de Extensión de la UASD, Gerardo Roa Ogando; Pastor de la Rosa, presidente de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD (FAPROUASD); Pedro Martínez, presidente de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED); además de Fidel Caraballo, director del programa Solidaridad y Justicia; José Rosario, presidente de la Asociación de Empleados Universitarios (ASODEMU) y el psicologo clínico y terapeuta familiar, Luis Vergés.
La actividad se realizó en articulación con el programa Solidaridad y Justicia, desarrollado por la academia a través de esa Vicerrectoría.