Miches da los pasos para ser la “esmeralda” del turismo en el Este

Miches da los pasos para  ser la “esmeralda”  del turismo en el Este

El 24 de marzo fue presentado Promiches, un plan para el desarrollo del turismo.

Santo Domingo.-El turismo no es una novedad para Miches, que hoy atrae fabulosas inversiones que prometen preparar la acogida de miles de visitantes.

Estos se sumarán a los seibanos, que solían irse en los años 70 a sus playas, a Miches mismo, con los sentidos estimulados por la curiosidad.

Los de la villa de Santa Cruz eran turistas del entorno, porque el municipio cabecera de la provincia es una población sin playa marina.

Después, en los atardeceres y en las noches, se reunían en corro animadísimo alrededor del “palo de luz” de una de las esquinas del centro, especialmente del barrio El Retiro, a contar y a oír las experiencias particulares.

Algunos de aquellos relatos fascinantes tenían su fuente en la carretera, construida sobre la cordillera, con sus curvas cerradas para facilitar ascenso y descenso de vehículos de motor. En los abismos, dominantes en uno de los lados de la vía, estaba la fuente de las historias más dramáticas y escalofriantes.

Y desde luego, el Cajón de Cisneros (nada que ver con el inversionista venezolano), una profunda caída a donde habían ido a parar algunos vehículos antiguos conducidos por choferes a veces experimentados, pero en muchas ocasiones todavía inmaduros, que llegaban a este punto con las bandas cristalizadas, un hecho que convertía el sistema de frenos en una nulidad absoluta.

Una propuesta
La carretera tenía, y tiene, su encanto para el turista seibano. Pero ahora se habla de la construcción de una autovía por una parte menos montañosa que iría a conectar con aquella que une a Miches con Ciudad Cana.

Está pensada para hacer el viaje más fácil, rápido y cómodo a un turista de sol y playa para el que está siendo acondicionado el viejo Miches.

Los seibanos no se oponen a que sea construida la nueva autovía que conectaría con la del Este en las cercanías de San Pedro de Macorís para que sirva de atajo a los viajeros en busca de la parte sur de la bahía de Samaná, pero quieren que pase por el centro del pueblo, un contrasentido para el turismo de anteojeras, que quiere llegar a donde va sin obstáculos en el camino.

Por esta razón fueron sacadas las pequeñas ciudades de San Pedro de Macorís, La Romana e Higüey del trazado de la autovía del Este, para evitarle a turistas locales y a los extranjeros que por alguna razón deban tomar un automóvil o un autobús, la agonía del tráfico a través de unos pueblitos que no les interesan.

El turismo se niega
A los seibanos les parece que hay una conspiración para mantenerlos al margen de los beneficios materiales que ha llevado a otros puntos de la región Este el negocio turístico. Tiene un hotel, el Santa Cruz, pero está cerrado por una particularidad contractual entre una entidad del gobierno y un chino.

Lo único que tenía para aprovechar era la vieja carretera de 42 kilómetros que atraviesa la cordillera por una de sus partes más directas entre los dos pueblos, pero también la más alta. Iniciar el cruce al atardecer para alcanzar el descenso hacia la bahía cuando inicia la noche es, sin embargo, un cuadro que ningún amante de los paisajes debería perderse.

Es ver a sus pies la inmensa bahía y las luces del pueblito de Miches; a los lejos, por donde se adivina la península, las luces de Samaná, y de a poco ir descubriendo el parpadeo de Las Cañitas a la izquierda y tal vez Sabana de la Mar. Pero esto es para turistas de intereses circulares.

Hace un siglo
En el libro titulado “Los primeros turistas en Santo Domingo”, Bernardo Vega recoge la experiencia de un aventurero estadounidense que ingresó al país por Dajabón, procedente del noroeste de Haití, y recoge sus impresiones de Montecristi, Santiago, Puerto Plata, Moca, La Vega, San Francisco de Macorís, Samaná, Miches, Santa Cruz de El Seibo, Ramón Santana, San Pedro de Macorís, la Capital y, por último, La Romana.

¿Un aventurero o un turista? Un aventurero. Pero el turismo es la actividad por la cual la curiosidad y el hedonismo desahogan al sujeto de la necesidad de expresión de los genes históricos, cuando el homo sapiens habitaba el paraíso de las hordas recolectoras e iba de un lugar a otro de manera permanente.

El concepto del turista de hoy no cuadra con el perfil que se descubre en la lectura del fragmento de “Andando por las Indias Occidentales”, de Harry A. Frank; sus experiencias y valoraciones, publicadas en los Estados Unidos y traducidas y editadas por Vega en el referido libro, página 253 y siguientes hasta 335, edición de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 2011. Se lee como las novelas de Marcial Lafuente cuando se tienen 16 años: de un tirón.

El Jovero
Su llegada a Miches tuvo lugar de noche, procedente de Samaná; está contada en estos términos: “Siendo una descuidada aldea de unos 600 habitantes que ostenta una sola casa de dos pisos, este lugar, ‘fuera del mundo’ se entregó rápidamente a un furor de curiosidad hacia sus inesperados visitantes blancos.

Hasta el comandante del destacamento de la guardia era un teniente nativo (era el año de 1921 y el gobierno de los Estados Unidos mandaba en Santo Domingo —paréntesis de Mf—); el residente más cercano del tipo caucásico lo era el tesorero del pueblo, un joven ‘turco’, de Trípoli, dueño de algo que es mucho más que un almacén general, en cuya parte atrás, finalmente, fuimos servidos de una muy necesitada comida”.

Un poco más adelante cuenta el cruce de la sierra para alcanzar Santa Cruz. No existía la hermosa carretera de hoy por la montaña: “(…) eran resbalosas lomas de tierra con profundas depresiones entre ellas, llenas de agua fangosa.

Aquí y allá los guardias se veían forzados a trepar los legamosos bancos virtualmente a gatas; en otros lugares el lodo se aferraba a sus pies por quintales”.

Aquel Miches es una nota en una libreta de apuntes. Su primer turista registrado llegó por Samaná.

Para recordar

Una escalera de nombres en cuatro peldaños
—1— Una página web
Según una página web del ayuntamiento, cuatro han sido los nombres de este lugar.
—1— El primero
Primero, cuenta el portal http://ayuntamientomiches.gob.do/historia/ se le denominó Costa de los Uveros.
—1— Y otros tres
A continuación el Primo, Jovero y, por último, Miches.

Carretera de 100 Km. a partir de la Autovía
Anuncio. El día 10 de junio pasado el ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, anunció la construcción tres carreteras, una de las cuales conectará la Autovía del Este con El Seibo y el municipio de Miches y otras dos comunicarán al municipio cabecera con Vicentillo y La Cuchilla, respectivamente.

Al hablar en el inicio del programa “Obras Públicas con la Gente”, el funcionario dijo que la construcción de la vía que enlazará la autovía del Este con Miches, cuya longitud sería de 102 kilómetros, fue una disposición expresa del presidente Luis Abinader.

Adelantó que esta vía significará un ahorro considerable en tiempo y combustibles para los usuarios, atraerá una mayor afluencia de turistas y brindará mayor seguridad a los productores de esa parte de la región Este.

El funcionario indicó que se espera para el primer trimestre del año 2022 el inicio de la construcción de esa importante carretera con la que se espera darle un importante impulso al potencial turístico de la provincia de El Seibo.



Miguel Febles

Miguel Febles

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