TIJUANA, México.- Las autoridades de Estados Unidos y México dijeron que fue capturado el presunto capo del narcotráfico de Tijuana Teodoro "El Teo" García Simental durante una operación en el sur de la península de Baja California.
Las autoridades agregaron que García Simental fue arrestado el martes en La Paz.
El capo es el segundo jefe del narcotráfico en ser detenido o muerto en menos de un mes por el gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón.
Un funcionario federal estadounidense y una autoridad mexicana encargada de aplicar la ley confirmaron el arresto. Ninguna de las dos fuentes estaban autorizadas para dar su nombre.
García Simental es uno de los 24 capos más buscados en México y el gobierno había ofrecido 2,1 millones de dólares a cambio de información que condujera a su arresto.
La organización delictiva de García Simental es considerada como una de las grandes responsables del derramamiento de sangre en Tijuana, que se agravó después que el cartel de los hermanos Arellano Félix se dividió en facciones tras el arresto de Benjamín Arellano Félix y la muerte de su hermano Raúl.
Las autoridades dicen que García Simental era un lugarteniente del cartel que se separó para formar su propia organización delictiva. Las autoridades en ambos lados de la frontera dicen que el sospechoso detenido ordenaba el asesinato de vendedores ambulantes de drogas rivales en su intento por solidificar su control del este de Tijuana.
Se cree que García Simental estaba aliado con el cartel de Sinaloa, dirigido por Joaquín "El Chapo" Guzmán, según un documento del ejército que data de febrero de 2009.
Su captura ocurrió semanas después de otro triunfo en la guerra de Calderón contra el narcotráfico. Elementos de la Armada mexicana mataron al capo Arturo Beltran Leyva el 16 de diciembre durante una operación en un complejo de apartamentos en Cuernavaca, al sur de la ciudad de México.
Las autoridades federales mexicanas arrestaron el 2 de enero a su hermano Carlos Beltrán Leyva en otro golpe más a su organización. El gobierno de Calderon ha enviado más de 45.000 soldados a zonas de fuerte actividad del narcotráfico.
Los carteles han respondido con violencia, desatando una ola de asesinatos sin precedentes. Más de 15.500 personas han muerto por la violencia de las drogas desde 2006. El gobierno mexicano sostiene que la mayoría de los muertos eran narcotraficantes.