Santo Domingo.-Mañana a la medianoche, se estrena un nuevo año. El tiempo es propicio para repasar todo lo que se dejó de hacer durante 2010, así como las metas propuestas y que no se lograron alcanzar.
Es pasar balance y trazar nuevos objetivos a cumplir.
En la mayoría de los casos, las razones por las que no puede llegar al objetivo planeado es porque lo planificado es una utopía o quimera de esas que solo se cumplen en los sueños y que se ven en las películas.
De acuerdo a las psicólogas Kirsy Guerra y Zunilda de León esto se debe a que las personas no tienen claro lo que desean hacer al inicio de cada año o se trazan metas que no están en sus manos cumplir.
Confía en lo que quieres
De León explicó que los seres humanos deben hacer un voto de sinceridad y depuración antes de llenar su agenda de propósitos, que quién sabe si lograrán cumplir a cabalidad.
Dijo que es importante aprovechar el impulso del nuevo año para hacer una limpieza profunda. Pero por dónde empezamos, cómo preparamos el terreno para poder recibir lo que el nuevo año tiene para nosotros. Un primer paso es reparar lo que ya no sirve.
Si se sabe que hay objetos descompuestos, relaciones inservibles o factores que atañen negativamente al entorno social, familiar y laboral en donde se desenvuelve, aconseja evitar o dejar de lado estas relaciones para mejorar el equilibrio emocional y sentimetal, lo que permitirá ser un mejor ser humano y estar más tranquilo consigo mismo.
Recomendaciones
Si está en esta situación, con sus metas todavía confusas, las expertas recomiendan que dedique unos minutos a establecer cuáles son las prioridades en los renglones de la economía, salud, familia, empleo, estudio y sentimientos, siendo el momento de priorizarlos según las necesidades de cada quién.
Ya establecidas las prioridades, las psicólogas sugieren que se busque una cartulina y pegar sus necesidades, las que se entienda que deben ser prioridad en la vida y, sobre todo, que se esté consciente de que puedan ser alcanzadas, como por ejemplo un empleo.
También poner las metas que se quieren lograr, como por ejemplo graduarse de la universidad o de algún curso que esté realizando, si es su caso, en un lugar que usted con mucha frecuencia lo pueda ver, ya que esta será su motivación diaria.
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