Menos diputados, respeto a la ley

Un tema que se creía superado era el concerniente al aumento del número de diputados. Para sorpresa volvemos al punto de origen y de nuevo hay intereses que intentan colocar en la agenda y la discusión pública ampliar la matricula de la Cámara de Diputados.

Si bien es cierto que el número de legisladores lo establece el crecimiento de la población, debemos tomar en cuenta que podríamos crecer demográficamente, pero geográficamente seguimos con las mismas características, las de un país que forma parte, junto a Haití, de un territorio insular.

No importa quién o en qué momento se pensó en elevar el número de diputados. No importa que se haya conocido entre múltiples propuestas pasar de 178 a 250 diputados. Lo mejor sería dejar ese tema superado; y congelar, definitivamente, el número de legisladores.

En diversas oportunidades expertos juristas han manifestado que el problema no está en la composición numérica de las cámaras de representantes, sino en el respeto de las leyes. Si educáramos más a la ciudadanía, y los cuerpos legislativos así lo hicieran, podríamos contar con un país más democrático, con mayor índice de desarrollo, que incida en consolidar nuestra frágil conciencia nacional.

Ningún partido político con representación congresual, ni sus diputados, votaría en contra de la idea que proponemos. Necesitamos mayor respeto por las leyes vigentes. Esta medida iría acompañada con el congelamiento de la matrícula legislativa. Una situación que redundaría, desde el punto de vista de los gastos, en una mejor economía, ya que los fondos que por vía de los impuestos administra el Estado pasarían a financiar una mejor causa: ampliar la conciencia ciudadana y de respeto y temor a las leyes.