Mejora educativa

Hay un buen ambiente para propiciar un diálogo no sólo entre el Ministerio de Educación y la Asociación Dominicana de Profesores, sino entre todos los sectores que tienen algo que aportar a la mejora de nuestro deficiente sistema educativo.

Todas las señales visibles son que en este año escolar no se lograrán avances significativos en esta materia. Por el contrario, siendo realistas, habría que afirmar que hubo un retroceso con relación a otros períodos.

Los alumnos de escuelas públicas han perdido alrededor de tres semanas de docencia. Una barbaridad.

No se han implementado planes de mejoras de la dinámica educativa dentro de las aulas.

No se nota un entusiasmo en el profesorado por incorporarse al proceso de elevar los niveles educativos. Sin embargo, la vocación natural de los profesores de verdad es formar buenos estudiantes, y ese sentimiento se mantiene.

Las autoridades han dado muestras de disposición a cumplir su parte.

Lo hicieron poniendo el dinero en el presupuesto.

Este año la educación preuniversitaria dispone de casi cien mil millones de pesos, es decir: el 4% por Producto Interno Bruto, que representa el 25 por ciento del Presupuesto del Estado.

Los demás sectores sociales han dado demostración de sobras, pues fueron ellos los que protagonizaron la lucha por el 4% del PIB.

Tenemos disponibles técnicos que en el pasado han mostrado capacidades para elaborar los programas necesarios, y a nivel internacional hay disponibilidad de ayuda de todo tipo.

Entonces, si todos tienen las buenas intenciones, no hay ninguna razón para no deponer actitudes que imposibilitan el objetivo definitivo: la mejora de nuestro sistema educativo por el bien de nuestros estudiantes, que es lo mismo que por el bien de la nación.

Solo falta manos a la obra.