Jueves, 21 de febrero, 2019 | 4:26 pm

Medio ambiente señalizará límites de Valle Nuevo

Delimitación. Con bornes dejarán visibles los espacios en que son prohibidas las actividades agrarias. Planes. Recuperarán sur del lugar.

Bosques se recuperan lentamente en los espacios recobrados tras la resolución 14-16 de Medio Ambiente  .  Fuente externa
Bosques se recuperan lentamente en los espacios recobrados tras la resolución 14-16 de Medio Ambiente . Fuente externa


VALLE NUEVO, CONSTANZA.-Pese a la recuperación del bosque en las zonas donde existían asientos agrícolas dentro de las áreas protegidas del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo), aun no hay fronteras físicas que permitan identificar los espacios en los que está prohibida la agricultura.

La delimitación requiere 78 bornes que muestren a los agricultores que están en parcelas adyacentes a los límites del parque.

De acuerdo al viceministro de Áreas Protegidas del Ministerio de Medio Ambiente, Danneri Santana, en este año en las zonas norte del parque, que tienen conflicto con las fronteras agrícolas, serán colocados los bornes necesarios.

 Valle Nuevo tiene una extensión de 910 kilómetros cuadrados.

Valle Nuevo tiene una extensión de 910 kilómetros cuadrados.

Aunque señaló que los productores de la comunidad El Convento (espacio de amortiguamiento), y donde están permitidas las actividades agrícola, conocen sus límites parcelarios.

“Las labores que se desarrollan aquí están reguladas con la evaluación del impacto ambiental”, dijo el funcionario.
Recuperación ambiental

Santana destacó que los espacios que existían en las comunidades El Castillo, Las Siberias y otras, de los cuales varias familias fueron desalojadas en 2017, están en recuperación ambiental.

Reiteró que en esos espacios no existen asentamientos agrícolas ni humanos, sino solo árboles que crecen de manera progresiva.

El funcionario sostuvo que la recuperación ambiental que se lleva a cabo en la parte norte de esa reserva natural también será ejecutada en la zona sur del Valle, donde se desarrollan actividades pecuarias y agrícolas.

“El ministro Ángel Estévez presentará este año un proyecto para la reubicación de esos asentamientos humanos y recuperación de Valle Nuevo en la parte sur”, informó durante una supervisión que realizaron el Ministerio de Medio Ambiente y el Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa), en compañía de periodistas y ambientalistas.

En ese sentido, el ambientalista Iván Gómez saludó la resolución 14-16, mediante la cual Medio Ambiente prohibió en 2016 todas actividades pecuarias y agrícolas en esa reserva, otorgándoles en ese entonces 120 días para la entrada en vigencia de la medida. “Los resultados de esa decisión son notorios en el caudal del río Aguas Blancas”, destacó Iván Gómez.

Vigilancia militar

La entrada de los agricultores a este espacio protegido es regulada con un patrullaje de 24 miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa). Omar Gitte Mejía, director general de esa entidad, señaló que ese personal labora las 24 horas con disponibilidad para desplazarse en 10 motores, un camión y dos camionetas. Además cuentan con el apoyo del Sexto Batallón de los Cazadores del Ministerio de Defensa.

Siguen las quejas

Los agricultores desalojados de la reserva natural se quejaron porque, según ellos, no poseen terrenos para trabajar y exigieron ser reubicados.

El productor César Galván lamentó que la extensión del parque aumente permanentemente, lo que afecta a más de 350 familias de productores.

“Nosotros trabajamos en Valle Nuevo, pero sí queremos que se nos faciliten espacios para producir”, manifestó. Entre las zonas que piden sean excluidas de la resolución 14-16 están Río Grande, Tireo Abajo, Pinalitos, Monte Llano y algunas parcelas de El Convento.

“Esperamos el proyecto de invernaderos anunciado por el Gobierno, porque aun no sabemos dónde serán ejecutados”, indicó.

Fuente de agua

— Reserva natural
Valle Nuevo es considerado “la madre de las aguas”, ya que, según estudios, de allí se desprenden más de 700 cuerpos de agua, entre ellos los que dan sustento a los ríos Nizao y Yaque del Sur, entre otros.