Médicos ponen a un lado intereses familiares para enfrentar Covid-19
Reportero gráfico: Elieser Tapia
SANTO DOMINGO.-Detrás de la bata médica, debajo del traje de bioprotección, al otro lado de la actitud segura y dispuesta que manifiestan los profesionales de la salud, se esconden los mismos temores y las mismas posibilidades de contagio y muerte que acompañan al resto de los mortales.
Aunque los médicos son catalogados de héroes, y lo son, no por eso se vuelven inmunes al contagio y, en su individualidad, todos ellos llevan historias dignas de ser contadas en las cuales se detallan los sacrificios que deben hacer todos los días para tratar de cerca a los contagiados por coronavirus.

Por ejemplo, el intensivista Richard Ruiz y la emergencióloga Katiuska Gutiérrez, ambos de 29, quienes son parejas desde hace tres años, no han podido tener contacto con su pequeña hija de ocho meses desde mediados de marzo.
“La niña está donde la abuela, a veces vamos y la vemos de lejos pero por prevención debemos mantenernos alejados”, dice Gutiérrez.
Al preguntarles si no habían pensado en abandonar, ambos respondieron enérgicamente de manera negativa. “Estamos aquí por vocación —sentenció Ruiz, mientras ajustaba la cremallera del traje de bioprotección de uno de los reporteros de EL DÍA—, si no lo deseáramos estuviéramos en nuestra casa sentados”.
Agrega que, ser parte del equipo que ensambló la logística le ha marcado para toda su vida por múltiples razones, entre ellas el tratar con una nueva patología.
“Pude decidir quedarme en casa, pero mi especialidad no es común y si me retiro, se que morirán personas”.
Equipo de trabajo
Montar y poner en funcionamiento la unidad de cuidados intensivos que opera en Cecanot, para tratar a pacientes de Covid-19, no fue cosa fácil. “Cuando le hablábamos a los médicos de contratarlos para trabajar con Covid-19 algunos no accedían”, comenta Darvy Taveras, un intensivista-emergenciólogo que se encargó de agrupar el equipo de especialistas de la salud que montó la logística de trabajo para atender pacientes críticos por Covid-19.

Narra que todavía a principios de marzo, la matriz del Servicio Nacional de Salud (SNS) contaba solo con 13 especialistas asignados para este fin en Cecanot.
Junto a un equipo integrado, además de Ruiz y Gutiérrez, por los doctores Ramón Barreiro, nefrólogo y el internista Carlos Difó, dirigieron el proceso de selección de personal que trabaja allí.
Juventud especializada
El personal médico es joven, la media de edad ronda los 30 años. Los 55 contratados han completado al menos una especialidad médica, pero en su proceso de asimilación al SNS se les contrató como médicos generales.
