Médicos con sensibilidad

El país tiene, una vez más, a los médicos en una huelga que se prolonga. Se trata de un sector con una demanda capital en los hospitales y clínicas públicas del país.

No hay un solo día que un médico no tenga trabajo. Los médicos tienen que ver a diario cientos y cientos de pacientes en las consultas.

A eso se agrega las recetas que expiden y las cirugías correspondientes, cuando los casos necesitan llegar al quirófano.

Y luego de las cirugías viene el ciclo de las visitas durante el proceso de recuperación. Todo eso lo hacen sin abandonar sus consultas diarias.

Pero ahora están en huelga. Son conscientes de sus retos. De la importancia que tienen en un país donde los servicios de salud, aun con los médicos laborando, no son los mejores de la región.

Pero son profesionales muy sensibles.

Por algo escogieron la carrera en la universidad, pero la sensibilidad de ellos no basta. Necesitamos sensibilidad, y quizá en un grado mayor, por parte de las autoridades, que tienen en sus manos la solución del problema.
Los pacientes, mientras tanto, esperan que haya una solución.

Confían en que vuelva la normalidad, en tener la seguridad de que serán atendidos con la calidad que merece un ser humano.

En sus manos, desafortunadamente, no está la solución. Los médicos y los pacientes se aferran a la esperanza; y confían en que progrese el diálogo.