Domingo, 22 de septiembre, 2019 | 8:24 pm

Más que sangre nueva, innovación



Algo que tengo muy claro es, que ningún país se ha desarrollado si no logra imponer la ley y la disciplina a su sociedad, la cual a veces requiere que los líderes entiendan que deben sacrificar un poco de popularidad para lograr el éxito de derrotar la ignorancia, la insalubridad y la pobreza que acogotan a sus nacionales.

Y nosotros hasta esta fecha hemos logrado muchos avances y todos estamos de acuerdo en que hemos crecido sistemáticamente, pero así como no hemos logrado una mejor distribución de la riqueza y la pobreza se ve en nuestros campos y barrios, sabemos que no lograremos los éxitos deseados si no imponemos disciplinas en todos nuestros niveles para lograr el éxito de las metas del milenio.

Nuestro fundador y líder Juan Bosch tenía muy claro sus objetivos para lograr la meta deseada y puso mucho empeño en que los futuros líderes del partido tuvieran muy claro tres aspectos que son fundamentales para lograr avanzar hacia el éxito que buscamos y estos fueron, en primer orden, conocer nuestra historia para no cometer los mismos errores, e implementó un programa de educación para militantes que privilegiaba la organización y la disciplina, porque nada puede avanzar sin una buena organización, que necesitará de un plan bien estructurado que se aplique, se supervise, se controle y se modifique sobre la marcha en la medida que se vaya avanzando.
Y otro aspecto sumamente importante fueron los métodos de trabajo.

Para que nuestras tareas puedan concretizarse, necesita que se tenga el fin en mente, con lo que debemos diseñar un método de hacer las cosas con los menos y mejores recursos, en el menor tiempo posible; que los recursos no son infinitos y el tiempo es apremiante cuando se trata de gente que pasa hambre y necesidades para desarrollar una vida plena y las oportunidades se van escaseando, sobre todo para nuestros países en vía de desarrollo.

Los sectores conscientes, los que no están detrás de un plato de lentejas, entienden que con demagogia no vamos a lograr avanzar más allá de lo que venimos haciendo, ni será sostenible en el tiempo el crecimiento que llevamos, por lo que tenemos que asegurarnos mejores proyectos para lograr los cambios necesarios que nos impulsen con mayor rapidez trabajando e invirtiendo con las iniciativas correctas, con los factores y herramientas requeridas, sin desperdicios ni dislate.

Debemos reorganizar nuestras finanzas, nuestras acciones, cerrar el paso a los vicios y sectores que ralentizan nuestro avance, imponiendo reglas y sanciones sobre las malas voluntades enquistadas en nuestras prácticas sociales como la corrupción.

Avanzamos, sí, pero tenemos un caos en muchos sectores económicos que requieren atención, ya que desperdiciamos recursos y tiempo, como el caso de nuestro tránsito, con pérdidas millonarias de recursos y vida, más la violencia constante que se genera en nuestras calles. Los vicios constantes de nuestra sociedad como el juego de azar y el alcoholismo.

Los millones de recursos que invierte el Estado de subsidios, con una política social de ayuda mal diseñada y mal aplicada por diferentes entidades del gobierno.

Son muchas las prácticas de nuestros gobiernos que necesitamos modificar, erradicar y asumir una mejor y más eficiente gobernanza frente a los retos que nos van imponiendo.

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