Más indios que flechas

En todos los recintos electorales era notoria la gran cantidad de delegados que estaban en sus alrededores. Los candidatos al Senado y las alcaldías tenían sus respectivos delegados, pero los aspirantes a diputados tenían hasta más de uno, lo que provocaba una especie de tumulto que no se correspondía con la poca afluencia real que se registraba en las mesas de votación.

Los atracadores

Grupos de atracadores se dedicaron a su “oficio” en los alrededores de algunos recintos electorales, estando entre las víctimas el siquiatra César Mella. Algunos que fueron detenidos por ciudadanos o por agentes de la Policía Militar Electoral, cuando se veían acorralados, su defensa era que no estaban atracando, sino atacando a gente que compraba cédulas. Los asaltantes portaban armas de fuego, en la mayoría de los casos de manera ilegal.

Ley seca

La policía militar electoral cerró ayer muchos negocios en los que se vendían bebidas alcohólicas durante el horario de las elecciones, pese a que la ley electoral lo prohíbe. Muchos decidieron cerrar la puerta principal y dejar abierta una secundaria donde siguieron vendiendo alcohol. Después de las 6:00 de la tarde, cuando los agentes tenían que concentrarse en el escrutinio y la vigilancia de los recintos electorales, muchos electores empezaron a comprar bebidas mientras pasaban balance y daban sus impresiones de quiénes podían ser los ganadores.

Semáforos dañados

Desde hace varios días se mantiene el inconveniente de que los semáforos en algunas calles del Distrito Nacional se encuentran averiados y solamente presentan la luz amarilla. Los conductores tienen que reducir la velocidad de los vehículos para evitar un accidente. A eso se le adiciona la tradicional falta de sincronización lo que afecta el tránsito.