El Instituto Nacional de Protección al Consumidor (Pro Consumidor), decomisó 2,370 productos vencidos, con latas abolladas, oxidadas y sin etiqueta que eran vendidos en centros comerciales de Constanza y Samaná.
Supervisores de esa entidad visitaron 17 establecimientos comerciales, incluyendo supermercados, colmados y ferreterías.