Mas allá de las narices
Estoy asombrado por el simplismo con que algunos han analizado los acontecimientos sucedidos dentro y fuera del Tribunal Superior Electoral.
Para explicarlo lo dividiré en dos:
A) Lo hipócrita
B) Lo real
Lo hipócrita:
Sucedió en la sala de audiencia del Tribunal Superior Electoral. En ésta un equipo de abogados perredeístas defendió el derecho que tiene el sistema de partidos políticos, repito, el sistema de partidos políticos, no sólo el PRD, a la autodeterminación, a imponer sanciones disciplinarias a lo interno de sus organizaciones; todo ello frente al mismo tribunal que conformado por connotadas figuras del partido gobernante, ya antes había evacuado (término más que apropiado, verbigracia la funda) sendas sentencias que desconocían alianzas realizadas por el PRD, y que como es lógico, afectaron su desempeño electoral.
¿Existe algún incauto que pensó que el veredicto iba a ser cualquier otro que no fuere perjudicar al PRD?
Después de leer esto, ya algún minusválido cerebral estará diciendo, que estoy equivocado y que es un conflicto interno. Es por ello por lo que le llamo a esta parte lo hipócrita, pues todos sabemos de qué lado está el gobierno, a quién favorecerá y de qué lado está el PRD.
Lo real:
Esta parte se escenificó abajo, en ella algunas personas enardecidas se enfrentaron y muy selectivamente agredieron, no a miembros del PRD, sino a espalderos de sujetos que han sido expulsados del PRD. En consecuencia, no se trata de perredeístas (si realmente eran) agrediendo perredeístas, sino de perredeístas dándole su merecido a traidores o a sus acólitos.
Que estoy aprobando una acción salvaje, dirán algunos. Eso me tiene sin cuidado, al igual que la expresión: ese es el PRD. Que se sepa, quienes protagonizaron los enfrentamientos no ocupan posiciones directivas del PRD; por demás, hicieron algo infinitamente infantil con relación a lo que se ejecutó para retorcer la voluntad popular el día 20 de mayo del 2012, persiguiendo, tiroteando, encarcelando y amenazando a todo aquel que no fuera parcial del PLD, y con una sutil diferencia: esas acciones sí las ordenaron los directivos del partido gobernante con su poder desmedido y fueron ejecutadas por sus miembros y organismos policiales y militares.
Pero claro, no vi en la prensa ni leí un solo párrafo donde a alguien se le ocurriera decir eso es el PLD.
Todavía hay quienes piensan que la batalla que libra el PRD lo hace únicamente por el partido y no por las maltrechas libertades que a sangre y fuego parece que tendrán que ser reconquistadas.
Los muchachos apenas están entrenando.
Gente que no ve más allá de las narices
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