SANTO DOMINGO.– El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Celso Marranzini, advirtió hoy que rescindir los contratos de generación, suscritos por el Estado en los Acuerdos de Madrid, pondría al país en una situación de conflicto internacional y de bloqueo de las inversiones que demanda el sector eléctrico.
Marranzini dio la advertencia ante el Senado y denominó los contratos como los entierros de Madrid, pero planteó que la seguridad jurídica debe ser respetada en la República Dominicana, para no enviar señales confusas a los inversionistas.
Al hacer el planteamiento, el funcionario recibió el apoyo de miembros de la Comisión Permanente de Energía del Congreso, quienes lo habían invitado para hablar sobre un proyecto de ley del legislador de Elías Piña, Adriano Sánchez Roa, que persigue la rescisión de los contratos de generación.
Expuso además, que la opción menos perjudicial para el país es negociar precios con los generadores, una iniciativa que ya ha puesto en práctica y que le representa al Gobierno un ahorro anual de alrededor de US$100 millones.
Hemos negociado precios con AES Dominicana, Ege-Haina y Falconbridge, explicó el vicepresidente ejecutivo de la CDEEE.
Sostuvo que ha contribuido con el ahorro el hecho de que ahora las empresas distribuidoras de electricidad compran directamente la energía a la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID), que antes vendía a los generadores y éstos a las distribuidoras.
Los generadores compraban el kilovatio a 8 centavos de dólares y lo vendían a 16 en el mercado spot. Ahora las distribuidoras compran directamente la energía a EGEHID, con lo que se elimina ese margen que perjudicaba al mismo Estado, expresó.
En el encuentro, que se extendió por dos horas y media, el senador de Monte Plata, Charlie Mariotti, consideró que entrar en un proceso de recisión de los contratos de generación podría destapar una caja de Pandoras, lo que obligaría al país a gastar cuantiosos recursos en arbitrajes internacionales con poca probabilidad de salir airoso.
Este es un caso que debemos cerrarlo, dijo Mariotti.
Por su lado, Sánchez Roa, proponente del proyecto de ley, se abanderó a cualquier iniciativa que busque reducir los costos de generación, baje la tarifa y disminuya la carga financiera que representa para el Estado el subsidio eléctrico.
Indicó que ese es el espíritu de su iniciativa legislativa.
La comisión de senadores, presidida por Juan Orlando Mercedes Sena, y el vicepresidente de la CDEEE, acordó dar seguimiento a la evolución del sector eléctrico y a los planes que ejecuta la actual administración del holding para hacer eficiente el servicio.
Marranzini enfatizó que los Acuerdos de Madrid vencen en el 2016 y mientras tanto lo que se debe hacer es buscar nuevas inversiones que aumenten la generación, mejoren la matriz de combustibles y reduzcan los costos de producción de energía.
Sostuvo que, en lugar de exponer al país a procesos de arbitrajes internacionales costosos, extensos y difíciles de ganar, su administración ha asumido la opción de negociar precios con los generadores.
Apeló a un informe elaborado para la CDEEE en 2008 por una comisión de juristas externos, que devela las vicisitudes que enfrentaría el país en un proceso de anulación de los contratos de generación.
El documento es sustentado por los abogados Mariano Germán Mejía, Ángel Canó Sención, Juan Antonio Delgado, Julio Cury y Mirna Amiama Nielsen, quienes analizaron la viabilidad de la rescisión atendiendo al decreto del Poder Ejecutivo Número 621-05.
Los juristas, quienes plantearon distintos escenarios legales frente a dicho acuerdo plantean que ninguno de los elementos de la estrategia de litigios planteados en el presente documento está libre de riesgo, de ahí que nuestra recomendación fundamental es agotar la fase de negociación por todos los medios posibles.
Marranzini indicó que eso es lo que la cartera que dirige ha venido haciendo.