Margarita Copello fue una gran protectora de la música clásica

Margarita Copello  fue una gran   protectora de la música clásica

Margarita Copello invitada al Coloquio semanal del periodico El Dia. foto: Elieser Tapia.

SANTO DOMINGO.- Margarita Copello de Rodríguez, «la dama de la música», la mujer de gustos exquisitos por la clásica y aquella que exhibía una gran gallardía, partió de este mundo ayer jueves, dejando una gran tristeza entre sus amigos y familiares.

La Fundación Sinfonía de quien fuera su presidenta hasta el pasado 2019, fue quien confirmó su muerte en un comunicado que dejó a muchos triste al saber la noticia.

«Con profundo pesar anunciamos el fallecimiento de nuestra querida doña Margarita Copello de Rodríguez, presidenta de honor y alma de la Fundación Sinfonía, quien partió a los brazos del Señor en la mañana de hoy jueves 22 de julio, 2021», se publicó en Instagram.

En el año 2014 el periódico EL DIA la distinguió con un reportaje de dos páginas y fue allí donde muchos conocieron más de cerca a la mujer que siempre quiso estar cerca de la música clásica y dar todo lo que podía para este se impusiera.

Nacida en Santiago de los Caballeros, Coppelo sobresalió por su esmerada pasión con la que trabajó en la Fundación.

En aquella entrevista, ella que ya venía aquejada de salud habló de todo lo que había vivido y lo que sentía tras la muerte de sus padres, sus hermanos y su hijo mayor.

Fue de gustos exquisitos por la música clásica, manejaba al dedillo una sabiduría por las piezas de Verdi, Mozart y Tchaikovski que era difícil encontrar en cualquier persona, y con solo hablarle se sentia esa gran sensibilidad que perduraba en su memoria a pesar del paso de los años.

Ella era la dama de la sinfonía, que se crió envuelta en unas melodías que la hicieron la madrina protectora de la música del buen oído.

Mezcla italiana

Fue una mujer de gran gallardía, hija de padre italiano y madre dominicana, directora de la Fundación Sinfonía hasta 2019 cuando dejo el cargo, proyecto que fundó junto a su esposo Pedro Rodríguez Villacañas en 1986.

Se casó y tuvo seis hijos, a los que siempre valoró y dió gracias por ser vástagos fácil de criar y nunca dieron problemas.

Estuvo tranquila porque todos respondieron bien.

Al tiempo de esta entrevista en 2014, sus movimientos ya no eran los de hace décadas, camina con dificultad, pero se sentía segura y tranquila, porque cree que de todas las enfermedades que acaban con la gente a ella no le tocó la peor.

Su rostro oculto detrás de unas gafas negras no delataban la mirada de Margarita Copello, pero sí se sintió la paz que existía en su interior, aquella del deber cumplido.

La música, su mundo

“Realmente la música me ha abierto un mundo maravilloso de personas, que quizás si no hubiese tenido este trabajo en la Fundación Sinfonía hoy mi vida fuera aislada y aburrida.
Amo a todo el mundo que he conocido y esa ha sido mi mayor suerte”, expresó con una leve sonrisa la señora Copello en es entonces.

Dejó saber que llevaba una gran soledad, y lo recalcaba cuando reveló que ya murieron sus padres, sus hermanos, su esposo y su hijo mayor, advirtiendo que esos son dolores que jamás son sanados con nada.

Para crear a Sinfonía, Margarita Copello entregó su casa, su intimidad, toda su vida privada, pero ella misma dijo que eso fue tener una vida feliz. Estudió piano en Washington, pero siente que debió hacer más cosas en la música.

Ese dia dijo que no se sentía la abuela modelo, pero le estaba inculcando a sus nietos que hay que dejar un legado de cosas que perduren para siempre.

— Soledad
En aquella entrevista, para “Coloquios EL DIA” ella que ya venía aquejada de salud habló de todo lo que había vivido y lo que sentía tras la muerte de sus padres, sus hermanos y su hijo mayor, cosa que la llenaban se soledad.



Cristina Liriano

Cristina Liriano