Mapa de riesgo sísmico y vulnerabilidad estructural en escuelas, otro desafío RD
- Reto. Transformación sistema educativo acarrea debilidades que datan de décadas
- Vicios. Muchos planteles se levantaron entre 1950 y 1970 antes de que existiera código de diseño
Santo Domingo.-“La implementación de un mapa nacional de riesgo sísmico y vulnerabilidad estructural en las escuelas del país, permitiría identificar cuáles centros educativos presentan mayor peligro ante terremotos y otros fenómenos naturales”.
Esa idea la plantea Carlos Javier, ingeniero estructuralista, miembro de la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica, cuestionado sobre los aspectos esenciales que garantizarían una mayor seguridad y un ambiente de bienestar en los planteles.
Debido a que estos espacios son de ocupaciones masivas y por igual funden de refugios a familias vulnerables cuando ocurren situaciones de riesgos, ante una transformación integral del sistema educativo, el profesional entiende que esos aspectos no deben dejarse de lado.

Contenido del plan
Entre las variables que debería abarcar el mapa, cita que el mismo debe incluir la Intensidad sísmica esperada en cada región; Tipo y calidad del suelo; Antigüedad de la construcción; sistema estructural utilizado, así como el Estado de conservación de la edificación.
“Otros elementos son la presencia de irregularidades estructurales; la Cantidad de ocupantes y la Función estratégica de la instalación”, detallo Javier.
Sostiene que la situación adquiere mayor relevancia debido a que las escuelas del país son edificaciones de ocupación masiva, y colapso parcial o total durante un evento sísmico tendría consecuencias humanas y sociales incalculables.
A juicio de Carlos Javier, las edificaciones escolares deben diseñarse bajo estrictos criterios sísmicos y de calidad constructiva, debido a que representan instalaciones esenciales para la sociedad.
“Históricamente, el país ha sufrido terremotos de gran magnitud, como el ocurrido en 1946 en la región Nordeste, que alcanzó magnitud 8.1 y provocó severos daños y un tsunami devastador, a esto se suman eventos sísmicos recientes que han dejado grietas y daños estructurales en centros educativos, evidenciando la vulnerabilidad de muchas edificaciones escolares existentes”, explico el profesional.
Aseguro que uno de los principales problemas radica en que numerosas escuelas fueron construidas antes de la aplicación rigurosa de reglamentos modernos de diseño sísmico, levantadas entre 1950 y 1970 cuando no se consideraban adecuadamente las cargas sísmicas en su diseño estructural.

Amenazas
Se recuerda que la Isla Española esa ubicada en una de las regiones tectónicas más activas del Caribe y la interacción entre la placa del Caribe y la Norteamericana, junto con importantes fallas geológicas como la Septentrional y la Enriquillo-Plantain Garden, convierte al territorio en una zona de amenaza sísmica permanente.
Esas son las razones por la que diversos especialistas en ingeniería sísmica han advertido durante años sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura educativa del país.
Carlos Javier insistió que, en los últimos años, organismos nacionales e internacionales han impulsado iniciativas orientadas a mejorar la resiliencia de las instalaciones educativas.
Aquí los especialistas coinciden en que el país necesita avanzar hacia una estrategia mucho más amplia y sistemática.
“La seguridad sísmica de las escuelas no debe verse únicamente como un tema técnico, sino como una inversión en la protección de vidas humanas y en la continuidad del sistema educativo nacional; cada aula segura representa tranquilidad para miles de familias dominicanas y una garantía de resiliencia frente a futuros desastres naturales”, externo Javier.
Agrego que el país tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo moderno de gestión del riesgo sísmico escolar, apoyado en la ingeniería estructural, la planificación territorial y la tecnología geoespacial.
La creación de un mapa nacional de vulnerabilidad sísmica de las escuelas podría convertirse en una de las herramientas más importantes para proteger a las futuras generaciones y fortalecer la seguridad del país ante uno de los fenómenos naturales más peligrosos de la región.