Manos a la obra

El presidente Danilo Medina estrena el primer Presupuesto cuya ejecución íntegra cae bajo la responsabilidad de su Gobierno.

Importantes retos están consignados en este, que fundamentalmente es una pieza de planificación y una radiografía de las prioridades para el desarrollo del país.

No hay la menor duda de que al destinar el 22 por ciento del Presupuesto de ingresos a la educación pre universitaria, esta será la gran prioridad nacional, y así lo ha asumido la administración de Medina.

Por supuesto, eso implica que para otras áreas los recursos serán limitados y así debe entenderlo la población.

Ahora toca vigilar que esos fondos, 99,640 millones de pesos, sean invertidos de manera adecuada y eficaz, pues el fin real no es simplemente gastar, sino mejorar la calidad de la educación dominicana.

Una segunda enorme prioridad, impostergable, es la solución del problema eléctrico.

En los primeros días de este año las autoridades del sector eléctrico tienen la gran responsabilidad de anunciar un plan para resolver de una vez y por todas este problema, causante de grandes trastornos en las finanzas públicas y retranca para la competitividad de nuestras industrias.

Como con el tema de la educación, salir airoso frente a este reto requiere el concurso de todos los involucrados.

La población debe pagar la energía que consuma, pero también el Gobierno y los generadores de electricidad tienen que sentarse a renegociar unos contratos abusivos, leoninos e insostenibles que también arrastran consigo grandes distorsiones en el mercado eléctrico.

En el Presupuesto de 2013 se destinaron 1,080 millones de dólares para subsidiar el tollo eléctrico, pero de continuar la situación como está en la actualidad esa cifra será muy superior, sin que implique ninguna mejora.

Un principio elemental reza que no se pueden obtener resultados diferentes haciendo lo mismo.

Muchas cosas tienen que cambiar en el sector eléctrico y les toca a las recién estrenadas autoridades liderar ese proceso.

No hay tiempo que perder, manos a la obra.