Manos a la obra
Con el feriado de Semana Santa cerramos uno de los retos más serios que tienen los organismos de socorro y seguridad del país.
Afortunadamente, salimos a camino sin grandes contratiempos. Todo indica que, gracias a la prudencia ciudadana, bajamos el índice de víctimas mortales de otros tiempos.
El día de hoy es propicio para rearmar el tren de desarrollo del país y poner todas nuestras energías en la tarea que tenemos por delante.
Un ejemplo que debe empezar con el inicio temprano, a partir de hoy, de la docencia en las escuelas, no importa que se halle muy apartada o encumbrada en la montaña más alta del país.
La educación nos pone en el camino de la productividad; y luego de formados como profesionales, nos abre las puertas y, por distintas vías, pasamos a formar parte muy importante de nuestro desarrollo.
El calendario, sin otros días feriados de la magnitud de los que hemos pasado, nos invita a sumarnos de manera productiva, asumiendo los retos que necesita el país, no importa la posición que ocupemos. En otras palabras: manos a la obra, como plantea una frase que ya hizo famosa el presidente de la República.
