- Publicidad -

Manny es digno de pena

No resulta agradable juzgar hechos y actuaciones de los demás, pero a muchos individuos se les pueden entablar juicios y condenarlos ipso facto, porque como reza una palabra bíblica, “por sus hechos los conocereis”.

Si no se anda por la “derecha”, se puede apostar peso a morisqueta que las cosas acaban mal.

Por lo tanto, quienes se sorprenden por la actitud que exhibe Manny Ramírez, tras anunciar su retiro del béisbol, al ser descubierto de nuevo por el consumo de sustancias prohibidas, desconocen que sus actuaciones demuestran que tiene un tremendo vacío existencial.

Nadie en sus cinco sentidos tomaba la decisión de firmar por apenas dos millones, después de haber obtenido unos 204 en su carrera. Además, hubiese dido más prudente que por lo menos buscara la forma de justificarse, porque ahora su caída resultó definitiva.

Se fue por la puerta de atrás, como hacen los cobardes que no tienen forma de justificarse ante la fanaticada que le respaldó durante muchos años, en muchos casos consciente de sus grandes fallos.

También defraudó a todo un país que lo veía como un líder. Conocí a Manny cuando viajé a Nueva York en 1994 para un reportaje para “Listín Diario”, a lo cual se negó, alegando que no quería ser molestado. Esto ocurrió a pesar de los pedidos de Tony Peña, José Mesa, Sandy Alomar y Omar Vizquel. Creo que definitivamente Manny es digno de pena.

Etiquetas