¿Malos fiscales?
La pregunta se vincula con las revelaciones que hizo recientemente el ministro de las Fuerzas Armadas, donde plantea, citando un porcentaje significativo, los casos de delito del narcotráfico que llegan a la Justicia y no prosperan por fallas en la sustentación que hacen los fiscales.
No tendría peso ni le daríamos el crédito que merece si no viéramos a diario la cantidad de militares envueltos en los expedientes de marras.
El problema quedaría ahí, pero resulta que con las sentencias exculpatorias una inmensa mayoría de dichos militares solicita su reintegro con plenos derechos a esas instituciones.
Una situación que se da a diario. No importa que un militar vinculado con el narcotráfico tenga los papeles de su inocencia en las manos y que en base a ellos intente volver. Hay inocencias demostradas que, al menos, en nuestro país no son muy creíbles.
En tal virtud, mientras no contemos con fiscales más idóneos, los cuerpos castrenses, en este punto delicado de la reinserción de militares implicados, y cobijados bajo el manto de la duda razonable, deberán tomarse muy en cuenta el derecho que tienen de solo aceptar en sus filas hombres y mujeres con un historial limpio de toda sospecha.
