El mago y prestidigitador Luis Olmedo, maniatado con cadenas y dentro de un saco metido en un tanque de 250,000 litros de agua, con tiburones, en Benalmádena (Málaga), se liberó en 30 segundos.
Premio Nacional de Cartomagia en 2014, el mago explicó tras realizar el truco de escapismo que se siente “satisfecho y contento” por haber conseguido el reto y ha precisado que detrás de la magia hay mucho “trabajo y ensayo”.