Sábado, 15 de junio, 2019 | 4:54 pm

Madres e hijas de cuatro generaciones unidas por el amor

Ternura. ‘Cosmiatra’ dice es un privilegio darles amor y ternura a su madre y a su nieta. Crianza. La clave está en los valores y el amor.

Silvia  junto a su madre, hija y nieta, quienes se complementan unas con otras.  Alexis Escamez
Silvia junto a su madre, hija y nieta, quienes se complementan unas con otras. Alexis Escamez


SANTO DOMINGO.-Silvia Contreras, una “cosmiatra” de trato afable, tenaz y visionaria confiesa que los días más maravillosos pueden transcurrir desde cualquier rincón, pero en la grata compañía de su madre, hija y nieta, pues aun siendo de cuatro generaciones, eso lo hace muy enriquecedor.

A pesar de tener 33 años de ejercicio profesional y de dirigir el centro SIL Esthetic, Contreras afirma que su prioridad ha sido siempre la familia, teniendo claro sus prioridades y trabajando bajo los estándares de la organización, el apoyo familiar y un buen equipo de trabajo.

Rol de madre

Sobre su rol de madre, expresa: “Me considero un ser humano privilegiado, pues Dios y el universo me están permitiendo, darles amor y ternura, a mi madre a sus 79 años, a mi hija y a mi nieta adorada.

En cuanto a mi rol de madre y abuela, la diferencia está en la responsabilidad directa sobre la crianza y educación, que conlleva el hecho de ser madre, dando el mejor ejemplo que puedo, con los recursos que tengo. Como abuela, consiento a mi nieta y reconozco que he sido más permisiva que con mi hija.

La especialista destaca que la clave en la crianza con su hija ha sido el amor, el respeto y la formación de valores, que son fundamentales, en un ser humano integral.

En el sentido de si su hija está criando con el mismo patrón que ella la crió dice: “Me he dado cuenta que, además de ese patrón esencial, los tiempos que estamos viviendo exigen otros recursos para adaptarse y fortalecerse si se quiere lograr el objetivo”.

Compartir diversos roles en una sociedad cada día más exigente, demanda mucho, pero refiere que nunca ha sentido que su trabajo ha sido un sacrificio. Agrega: “Cuando nos mueve el amor y la pasión por lo que hacemos, el trabajo es un placer y un privilegio”.