Martes, 12 de noviembre, 2019 | 9:02 am

Madre en conflicto por declaración de nacimiento



Una vez en mis 14 años como mediador de conflictos de manera ininterrumpido, recibí a una comisión de familia compuesta por una madre, padre y tía. Describieron su conflicto indicando que una joven de 22 años deseaba que su madre la declarada como su hija. ¿Cómo? resonó una pregunta en mi cerebro.

La madre dejó claro que no deseaba declarar a la joven, ya que la misma tenía un comportamiento amenazante y violento, incitado según la misma, por la tía y el padre presente en contra de ella.

Sostenía la madre que salió embarazada cuando poseía 14 años, subrayando que ella no tenía las habilidades requeridas, que ella entendía para comprender su situación de ser madre a tan corta edad. Pero a la vez, que el padre de la misma, no daba la cara ni por la niña recién nacida ni en ella, como adolescente.

La madre se quejaba de todas las situaciones que tenia con su hija de 22 años, ya que ella le estaba solicitando de manera violenta y amenazas, ser declarada a como dé lugar; para que se diera cuenta lo que según ella, le iba a ocurrir (en el futuro).

Con esas palabras pronunciada por su hija, entendía que no procedía hacer las diligencias de lugar para que su hija poseyera su reconocimiento y mucho menos, sus apellidos. Se que baja del padre y la tía, de que estos no dieron la cara cuando le expresaba los “encontronazos” con la joven, la que ella entendía que no era su hija.

Quien suscribe no comprendía su posición de objetar que su hija tuviera su documento de nacimiento, ya que ella conocía cual era el procedimiento a seguir para complacer a su hija de su declaración. Luego en el dialogo, entendí y comprendí el punto en conflicto, pero en otras dimensiones.

Confesó que ella no veía a su madre y nunca la ve, a pesar de ésta residir en el exterior. Dejo caer en la conversación, que su madre no le dio el apoyo que la misma entendía, debió recibir en sus momentos de crisis juvenil.

Hoy enfrenta situaciones con su hija que con palabras “descompuestas”, le exige un derecho que para ella, la hija no se lo ha ganado. Indico en su narración que su “hija” le ha amenazado de muerte, no solo para reclamar su reconocimiento, sino hasta exigiéndole parte de lo que con muchos sacrificios en su vida a logrado. Hablo en ese caso de herencia, ya que es su única “hija”.

Comprendió la señora que su hija necesita identificación para declarar a su niñita que también está en su misma condición: sin registro de nacimiento.

Para la suerte de todos, la madre es cristiana. Puntualizo que “moriría con ese pecado, para que sea Dios que sea el mediador de esa situación”. 

Publicidad