Santo Domingo.-La temporada de invierno en el país invita a disfrutar de lugares muy particulares, donde las bajas temperaturas identifican plenamente que es Navidad.
Además de disfrutar Nochebuena y el fin de año, muchas familias optan por conocer o visitar parientes y allegados que viven en zonas turísticas dotadas de interesantes reservas naturales, culturales e históricas.
Entre estas figuran la Reserva Científica Ébano Verde y Las Neblinas, en Jarabacoa; el Parque Nacional Valle Nuevo, en Constanza; el pico Duarte, en la cordillera Central; la loma Isabel de Torres, en Puerto Plata; el Parque Nacional Sierra de Bahoruco y el Hoyo de Pelempito en la provincia Independencia.
Otros grupos optan por quedarse dentro o cerca de la ciudad y visitan Los Humedales del Ozama y el Cachón de la Rubia; el parque Los Tres Ojos o las Ruinas de Engombe, en el parque Mirador Oeste.
Respetar ambiente
Ante cualquier decisión, Matilde Mota, bióloga e intérprete del patrimonio natural y cultural de Áreas Ecoturísticas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y Tania García, técnico en ecoturismo, de esa entidad, insisten en que lo más importante es hacer un turismo responsable que tome en cuenta la conservación del ambiente y el respeto por la cultura.
Es importante, además, hacer aportes en las comunidades con el pago de servicios y compra de artesanías tradicionales que sirven para el desarrollo de los pueblos o ayudan a la capacitación de lagente a través de escuelas especializadas, dijo Mota.
García recuerda que hay rutas que toman hasta tres días, como el parque Armando Bermúdez, en la región de Santiago.