Martes, 21 de mayo, 2019 | 12:27 pm

Luchy Vicioso, la voz más dulce que tuvo el bolero

Su partida. La llamada “Dama de la canción” murió la madrugada de ayer, hoy cumpliría 69 años de edad. Boleros. Con su partida la canción dominicana perdió una de sus voces de oro.

Luchy Vicioso
Luchy Vicioso


SANTO DOMINGO.-En la madrugada de ayer se apagó la voz más dulce del bolero dominicano. Murió la mujer a quien todos llamaban “La dama de la canción”, Luchy Vicioso. Políticos, artistas, empresarios y fanáticos expresaron ayer su pesar por la partida de la cantante.

Le ganó la batalla el cáncer al que se enfrentó durante cuatro años como la más fuerte de las guerreras. Afligidos muchos, hoy la recuerdan como la mujer más cariñosa y afable del bolero dominicano, que con sus enormes ojos verdes supo encantar a sus fanáticos en cada concierto donde se presentaba.

Sus restos serán cremados hoy. Paradójicamente, este 19 de febrero sería el momento en que estaría celebrando su cumpleaños número 69.

Poseedora de un noble corazón y aplaudida por llevar una carrera impecable, Lucía Fior Daliza Vicioso supo ganarse el cariño de su familia, la farándula y gente del pueblo en general, de todos los ámbitos, quienes ayer aprovecharon todos los escenarios para lamentar su partida.

Se dio a conocer en el programa La hora del moro, y desde allí siempre fue apadrinada por Rafael Solano, quien creyó en su talento desde el primer día. Luchy deja en la orfandad a sus hijos Claudia Lucía, Ernesto Máximo y Freddyn.

Su enfermedad salió a la luz pública en 2015, cuando sus familiares explicaron que había sido sometida a una operación.

Fue premiada por varias instituciones, siendo su condecoración más alta la otorgada por el Gobierno con la Medalla al Mérito de la Mujer.

También su nombre fue incluido en el Salón de la Fama por la comunidad dominicana en Nueva York, como la figura del año 2001. Participó en el Festival OTI de la Canción, en Chile y Argentina. Sus restos serán expuestos hoy a las diez de la mañana en la funeraria Blandino.