Los tres filtros
Con relación al tema de la murmuración hemos recibido un email que pueda ayudarnos en nuestra relaciones con los demás. Se trata de una historia que nos ofrece una manera de acabar con la murmuración:
Un joven discípulo le dice a un sabio filósofo: Oye maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia… ¡Espera! -le interrumpe el filósofo-, ¿ya has pasado por los tres filtros lo que deseas decirme? El discípulo quiso saber cuáles eran y el maestro le contestó: El primero es la verdad, ¿estás seguro de que lo que intentas decirme es absolutamente cierto?… No, lo oí comentar a unos vecinos. Entonces habrás usado el segundo filtro, el de la bondad… Lo que deseas decirme, ¿es bueno para mí o para alguien más? No, en realidad no, al contrario… Bien, el último filtro es la necesidad, ¿es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? En verdad, no… Entonces -dijo el sabio- si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido.
Estos filtros nos darán una guía para cuando hagamos ciertos comentarios, para tomar en cuenta los daños y los perjurios que podamos ocasionar.
Proverbios 18:21 dice: La muerte y la vida están en poder de la lengua. La lengua es un instrumento que puede servir para bendecir o maldecir, hay comentarios sobre una persona que pueden causarle daños morales y económicos incalculables.
Que Dios nos pueda dar luz sobre esto en particular y comenzar a cambiar esta actitud que tanto mata a las personas. Que nuestros comentarios sobre alguien en particular sean pasados por los tres filtros.