Los salesianos

La Congregación Salesiana llegó a la República Dominicana hace unos ochenta años y ha dejado una larga estela de duraderas obras de bien.

Han estado donde más los han necesitado, inspirados por su carisma de ayudar a la juventud, con una opción preferencial por la más vulnerable.

El sello indeleble de los salesianos ha marcado todas las comunidades en las que han estado.

Sus oratorios son centros de formación, acompañamiento y sano entretenimiento para niños, adolescentes y jóvenes. Son pioneros en el país en la educación politécnica.

Los centros educativos que dirigen se caracterizan por darles herramientas a sus alumnos para salir del círculo de la pobreza y ser buenos ciudadanos.

Los salesianos, sin mucho aspaviento, han realizado una obra gigantesca con los niños en situaciones difíciles. Basta recordar el programa “Niños y niñas con Don Bosco”, que originalmente se denominada “Canillitas con Don Bosco”.

Desde siempre han abrazado las obras sociales más nobles para esos niños, adolescentes y jóvenes que fueron la bujía inspiradora para que Don Bosco fundara esa orden en la Italia preindustrial del siglo XIX.

Nuestro más profundo respeto y admiración para esa orden religiosa, cuya obra trasciende la de cualquier hombre de manera individual.