Los sacrificados
Desde que, por alguna razón deben ser aumentados los precios de los combustibles, los grandes transportistas se las arreglan para presentarse ante la población y ante el Gobierno como unos sacrificados.
Es posible que algo estén perdiendo, como puede serlo el dejar de ganar como les gustaría hacerlo con los movimientos de las tarifas del transporte urbano e interurbano, y en ese aspecto se las arreglan para sacarle tanto al Gobierno como les resulte posible, sin dejar de quejarse por lo que les concede, confiados en que tan pronto como dejen de fluir los subsidios podrán transferir los costos y los que no son a los usuarios.
El sube y baja
El asunto con los precios de los combustibles es que, desde que hace unos tres meses inició la guerra contra Irán, el precio del barril de petróleo, que costaba 60 dólares, ha estado en algunos momentos a más de cien, y aunque había empezado a bajar, en estos días ha vuelto a escalar sobre 90 dólares.