El gobierno boliviano seguía ayer sin poder desactivar un motín policial por reclamos salariales que ingresó en su cuarto día, a pesar de la firma de un acuerdo entre las autoridades y líderes sindicales, mientras el presidente Evo Morales dijo que se busca un golpe.
En la madrugada el ministro del Interior, Carlos Romero, y los dirigentes del sindicato de suboficiales firmaron un acuerdo salarial, pero a las pocas horas el entendimiento fue rechazado por los agentes de base.
Rechazamos el acuerdo y seguimos en motín, que comenzó el jueves, afirmó un policía no identificado durante la reunión pública en UTOP, lo que fue apoyado por sus compañeros.