Los planes provinciales

La semana pasada asistieron como invitados al Almuerzo del Grupo Corripio representantes sociales de la provincia Espaillat, quienes presentaron su plan de desarrollo consensuado y por el que han decidido trabajar de manera coordinada.

Ayer hicieron lo propio representantes de la provincia de Santiago, que tienen su plan estratégico diseñado en 2010 con miras a 2020 y que tienen muy definido cuáles son sus prioridades.

Casos similares hay en otras provincias del país, lo cual representa una gran ayuda para un plan de desarrollo nacional y para la elaboración anual del Presupuesto del sector público.

Las provincias en las que las representaciones políticas, comunitarias y sociales han definido sus prioridades lo han hecho tras profundas reflexiones, estudios y debates.

Pueden hablar con propiedad de lo que realmente necesitan de manera prioritaria.
Al menos los representantes de Santiago y Espaillat han manifestado su convencimiento de que esos programas no se alcanzan en un año, pero sí que se debe trabajar de manera consistente, sin importar los rostros que dirijan las instituciones públicas o privadas.

Por ahí debe empezar a elaborarse el presupuesto anual del Gobierno. Ese instrumento también puede ayudar al Congreso Nacional a darle seguimiento a las ejecutorias del Poder Ejecutivo.

No sería difícil si existiera la voluntad de escuchar de las propias comunidades cuáles son sus necesidades perentorias.
Se trataría de una ejecución democrática y participativa del Presupuesto.