Los pilotos que tripulaban el accidentado helicóptero del presidente y precandidato presidencial del PRD, Miguel Vargas, no sufrieron fracturas y su estado de salud mejoraba satisfactoriamente anoche.
El coronel Osvaldo Pérez Féliz y el primer teniente Mario Rivas Díaz continuaban ayer bajo observación en el hospital de la Base Aérea de San Isidro Ramón de Lara, a donde fueron trasladados desde la comunidad de Sierra Prieta, Yamasá, lugar donde la aeronave se precipitó a tierra.
Ambos oficiales fueron traslados en principio a la Plaza de la Salud y desde ahí a la Base Aérea de San Isidro en un helicóptero ambulancia Bell ficha 3064 piloteado por el propio jefe de Estado Mayor de la institución, mayor general Israel Díaz Peña.