Los maestros bajo la lupa de una maestra
El maestro es por naturaleza científico, tiene conocimientos generales, y es especialista en un área específica del saber.
Es el llamado a producir pensamiento y a crear pensadores y pensadoras.
Es el poseedor de una alta capacidad crítica, es el que cuestiona e infiere ante cualquier hecho o circunstancia, el que se deja cuestionar y aprende constantemente de sus errores, de sus estudiantes, colegas, en general, de todos los que componen el quehacer docente. Es el impulsor de la democracia y la libertad de expresión.
Es el que lleva la vanguardia del cambio y desarrollo en el país, porque posee el conocimiento y tiene frente de sí seres humanos de todas las edades y niveles, tiene a su cargo un gran porcentaje de la población de un país.
Es quien representa el peligro, para los oligarcas, los capitalistas dueños de las transnacionales, para los políticos corruptos, para quienes quieren mantener un pueblo ciego y servil, utilizable a su antojo.
Es la piedra angular, la columna vertebral, la brújula de un país.
Sin embargo, sin embargo, sin embargo, ¿qué son algunos maestros en nuestro pedazo de tierra?
Los enganchados y enganchadas son el tipo de maestro que ha visto esta profesión como una oportunidad, para devengar un salario permanente, aunque sea paupérrimo.
El que busca una jubilación que le garantice su vejez, puesto que las personas adultas mayores son invisibilizadas, desprotegidos/as o empujados/as a la tumba, antes de tiempo.
Es el que se hace activista político, que busca ascender por esta vía, aunque sabe no posee las competencias ni la moral, ni la autoridad para ejercer dicho puesto. (No digo poder, porque aquí cualquiera tiene poder, ahora bien la autoridad no la posee todo el mundo, ésta sólo se alcanza a través del conocimiento y el buen obrar, llámese la moral y la ética).
Es el mediocre embrutecido, que busca pertenecer a todas las instancias de su quehacer docente, llámese partido político del momento, ADP., cooperativa, en fin, todo aquello que le puede garantizar una seguridad, porque sabe muy bien que no puede mantenerse por sus propios conocimientos y competencias.
Es la masa enganchada por los políticos, utilizable cada cuatro años para garantizarles los votos. Es esa masa legalmente enganchada, la que ha causado el descrédito al cuerpo magisterial dominicano, sometido a ser causa y consecuencia.
¿Pero… a qué realidad responde esta conducta? Trataré de responder a esta pregunta en una próxima entrega.
*Por Elis María Tavárez Núñez
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