Los huérfanos que van quedando: el pasivo social de los feminicidios

  • Más de 400 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos tras feminicidios realizados entre el 2021 y lo que va de 2026. Conani. Sólo atendió 28 menores entre el 2020 y 2025.

Menores atendidos por Conani tenían edades comprendidas entre los tres meses y los 17 años.
Menores atendidos por Conani tenían edades comprendidas entre los tres meses y los 17 años.

Santo Domingo.-Mientras el país contabiliza cada año decenas de feminicidios, otra tragedia permanece casi invisible: la de los hijos e hijas que quedan marcados por esos crímenes.

Una recopilación de datos realizado por el periódico EL DÍA estima que entre 2021 y lo que va de 2026 más de 400 niños, niñas y adolescentes (NNA) quedaron huérfanos tras feminicidios ocurridos en el país. Sin embargo, el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) sólo registra 28 menores atendidos entre 2020 y 2025.

La magnitud del problema también queda reflejada en las estadísticas nacionales, ya que la Oficina Nacional de Estadística (ONE) indica que entre 2020 y 2024 se produjeron 340 feminicidios. A esa cifra se suman los 59 casos reportados durante 2025 y al menos 32 ocurridos en lo que va de 2026, para un acumulado que supera los 431 feminicidios en poco más de cinco años.

Además, el estudio “Feminicidios en República Dominicana: radiografía de la violencia feminicida 2016–2024”, publicado por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), establece que entre 2016 y 2024 se registraron 706 feminicidios en el país, con víctimas cuyas edades oscilaron entre los cuatro días de nacida y los 94 años.

Desglose NNA atendidos
De los 28 niños, niñas y adolescentes que quedaron bajo la protección del Estado por los feminicidios, Conani detalla que entre 2020 y 2022 fueron atendidos seis menores víctimas indirectas de feminicidios; en 2023 se registraron cinco casos; en 2024 otros nueve y en el 2025 un total de ocho.

Como parte del tratamiento aplicado a estos menores, la institución desarrolla un protocolo de atención interinstitucional basado en tres ejes fundamentales: apoyo psicoafectivo, acompañamiento socioeconómico y seguimiento educativo.

Estas medidas incluyen terapias psicológicas especializadas, trabajo social, monitoreo de la continuidad escolar y articulación con programas estatales como la tarjeta Supérate y el Bono Escolar para las familias responsables de su cuidado.

En algunos casos también se implementan procesos de reunificación familiar, asistencia alimentaria y acompañamiento continuo para reducir el impacto emocional y social provocado por la violencia.

El informe de Conani establece que los menores atendidos tenían edades comprendidas entre los tres meses y los 17 años, evidenciando el profundo impacto que tiene la violencia de género sobre la niñez y la adolescencia.

Las matrices de datos incluidas en el documento muestran casos registrados en provincias como Santo Domingo, La Vega, Monte Plata, San Cristóbal, Independencia, Peravia y María Trinidad Sánchez.

Entre los expedientes figuran bebés de apenas ocho meses, niños de dos, tres y cinco años, así como adolescentes que tuvieron que enfrentar la pérdida violenta de sus madres y la ruptura total de su entorno familiar.

Encargados del cuidado
La investigación de Conani revela que la mayoría de los menores quedó bajo custodia de familiares cercanos, principalmente abuelas maternas, tíos y otros miembros de la familia extendida.

Según el informe, esta modalidad constituye la solución de permanencia más recurrente para garantizar estabilidad emocional y continuidad familiar a los menores afectados.

En otros casos, los niños fueron trasladados temporalmente a hogares de paso bajo acogimiento institucional, medida aplicada en siete casos, equivalentes al 26 por ciento del total registrado entre el 2020 y 2025.

Explica que esta alternativa funciona como mecanismo de protección inmediata mientras se define una solución familiar permanente o se estabilizan las condiciones del entorno del menor.

Víctimas de maltrato

— Hogares de paso
Son centros de acogida provisional de aquellos niños, niñas y adolescentes que estén en riesgo personal o social, que hayan sido víctimas de maltrato en cualquiera de sus formas y que requieran el auxilio del Estado.

Hogares de acogida enfrentan sobrecarga
Habilitación. La primera dama de la República, Raquel Arbaje, reconoció que actualmente existe sobrecarga en algunos hogares de paso utilizados para recibir niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad, incluidos menores afectados por casos de violencia y feminicidios.

Explicó que el Gobierno trabaja en la habilitación de nuevos espacios de acogida, al tiempo que reiteró que los menores no deberían permanecer más de tres meses en estos centros temporales.

“Estamos un poco abarrotados y ahora estamos consiguiendo nuevos locales para esto”, expresó la primera dama al referirse al sistema de protección administrado junto al Conani. Indicó que la mayoría de los niños que quedan huérfanos tras feminicidios permanecen bajo el cuidado de familiares cercanos.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.