Los fuegos artificiales utilizados para celebrar el fin de año y las fiestas navideñas son muy populares entre los más pequeños y los adolescentes, pero no están libres de riesgos para nuestros ojos.
En muchas ocasiones estos accidentes afectan los ojos, dañando severamente los tejidos, como los párpados, pestañas, cejas, córnea y conjuntiva, llegando a observarse quemaduras que pueden causar pérdida parcial o total de la visión.
La clave para evitar riesgos oculares es mediante el uso de lentes de protección para reducir la frecuencia y gravedad de las lesiones.
Roberto Tapia, gerente de Educación para Transitions Latinoamérica, recuerda que el mantenimiento de la salud visual es esencial en las personas.