Los ejercicios ganan la batalla entre la salud y las excusas
Smart Fit llega a sus diez años en el país con una población de socios que abarcan desde los 15 hasta los 70 años. Auge. Del fitness forma parte de transformación cultural global.
*Por Dayana Acosta y Saylin Rosario
Santo Domingo.- La llegada de Smart Fit a República Dominicana en 2015 respondió a una estrategia que combinó expansión internacional y alianzas locales.
La franquicia brasileña, liderada por el empresario Edgar Corona, se estableció en el país impulsada por Rafael Monestina, presidente de Supermercados Bravo, quien junto a Rafael Zorrilla gestionó el acercamiento con la casa matriz y estructuró el proyecto para su instalación, apostando desde el inicio por ubicar gimnasios en entornos comerciales de alto flujo vinculados al consumo cotidiano.
Zorrilla lideró la dirección y apertura del primer gimnasio. Y años más tarde pasó la antorcha a René del Risco, quien pasó a dirigir y fortalecer la consolidación de la marca.

El músculo
Para Del Risco, el fitness no es sólo un negocio, sino una herramienta de transformación social.
“La meta no es únicamente la transformación física, sino la mental”, sostiene.
A su juicio, el ejercicio influye en la forma en que las personas piensan, se integran a la sociedad y proyectan su futuro, mientras la estética llega como consecuencia natural de un cambio de hábitos. Este enfoque coincide con la evolución científica de los últimos años.
Estudios internacionales han reforzado la importancia del entrenamiento de fuerza y del desarrollo muscular para una longevidad saludable. “Hoy el músculo está considerado uno de los órganos clave para vivir más y mejor”, explica Del Risco, quien señala que el respaldo científico ha sido especialmente contundente en el último lustro.
Tendencia y necesidad
El auge del fitness forma parte de una transformación cultural global. Marcas deportivas han ampliado su presencia hacia la moda cotidiana y los jóvenes adoptan hábitos más saludables, desde monitorear su sueño hasta reducir el consumo de alcohol.
Esa tendencia también se refleja en República Dominicana.
Hoy, médicos recomiendan el ejercicio como parte esencial del tratamiento preventivo ante condiciones como colesterol alto o prediabetes, algo menos frecuente décadas atrás.
Para Del Risco, esto demuestra que el ejercicio dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad cotidiana.
“República Dominicana es un país activo y con una comunidad fitness en crecimiento”, afirma.
Los socios de Smart Fit abarcan desde jóvenes de 17 años hasta adultos mayores de más de 70, lo que evidencia un interés transversal en la práctica del ejercicio.
El sector gimnasio impacta más allá de sus instalaciones. Está vinculado a un ecosistema que incluye nutricionistas, médicos, entrenadores personales, tiendas de suplementos y proveedores tecnológicos.
En ese contexto, Smart Fit emplea directamente a unas 385 personas en el país y ofrece formación a su personal técnico y corporativo, abriendo oportunidades para jóvenes interesados en desarrollarse en la industria del fitness dentro de una marca internacional.
Inversión en salud
Destaca el impacto económico del ejercicio a nivel individual. Una persona saludable reduce gastos médicos y aumenta su productividad.
“Mientras más saludable eres, más oportunidades puedes generar y aprovechar”, señala.
El modelo de Smart Fit se centra en democratizar el acceso al ejercicio mediante instalaciones modernas, equipos de alta tecnología y membresías accesibles frente a formatos tradicionales premium. La empresa busca posicionar el gimnasio no como un gasto, sino como una inversión preventiva en salud.
Cuerpo sano
La expansión de la marca, que ya suma decenas de unidades en el país, refleja el crecimiento del interés por el bienestar físico.
Sin embargo, Del Risco reconoce que el principal reto sigue siendo mantener la disciplina.
“El entusiasmo inicial no basta; el bienestar requiere sacrificio y constancia”, afirma. Inscribirse en un gimnasio es sólo el primer paso; sostener el hábito es lo que genera resultados reales. Para el ejecutivo, el ejercicio impacta la vida familiar, emocional y profesional.
“Muchos sueñan con disfrutar a sus nietos o alcanzar sus metas personales. Eso sólo es posible con un cuerpo sano”, dijo.
La meta es 32
— 27 gimnasios
Smart Fit cuenta con 27 gimnasios en el país y proyecta cerrar el año con 32 unidades tras la apertura de cinco nuevos locales. En total, la cadena registra 124,000 socios a nivel nacional, concentrándose en el Gran Santo Domingo.
ENTREVISTA
Hiedy Paniagua
Desde tu experiencia como coach, ¿cuál es la principal razón por la que a las mujeres les cuesta iniciar una rutina de ejercicio?
La razón principal es que las mujeres intentan encajar el ejercicio en una vida que ya está saturada, en vez de integrarlo como una forma de autocuidado. Muchas arrancan desde la exigencia y no desde el acompañamiento (“¿Qué puedo sostener hoy?”). Eso hace que se abandone rápido.
¿Qué peso tienen factores como el cansancio y responsabilidades familiares en el abandono del ejercicio?
Tienen un peso enorme. Las mujeres no sólo están cansadas físicamente, están mental y emocionalmente agotadas. La mayoría vive pendiente de todo el mundo antes que de sí misma, y cuando llega el momento de entrenar, ya no queda energía. No es falta de disciplina, es sobrecarga constante.
¿La presión estética y la comparación en redes sociales influyen en la motivación para entrenar? Sí, muchísimo. Las redes han convertido el ejercicio en una vitrina estética en lugar de una herramienta de salud. Cuando una mujer cree que entrenar es verse como otra persona, se desconecta de su propio proceso. La comparación genera frustración, vergüenza y miedo a no hacerlo bien, y eso paraliza.
¿Qué errores comunes cometen las mujeres cuando intentan empezar a hacer ejercicio?
Los más comunes son: empezar demasiado intenso, copiar rutinas que no van con su realidad y creer que si no entrenan 1 hora, no vale la pena.
¿Cuál es el primer paso realista para una mujer puede dar hoy para integrar el ejercicio en su vida ?
Bajar la meta y dar pasos pequeños pero constante.