Santo Domingo.-El uso excesivo de los jabones en sus diferentes presentaciones, además de dañar la flora microbiana de la piel, generando alergias y afecciones respiratorias en las personas, impactan negativamente el medio ambiente, debido a que sus residuos finales desembocan en los ríos, lagos, arroyos, lagunas y el subsuelo.
Aparte de generar lilas y contaminar esas aguas, fuentes de abastecimiento de los acueductos, la escorrentía de estas agua arrastra los sedimentos químicos al ecosistema marino, donde afectan la flora y en ocasiones matan peces, moluscos y otras especies de la fauna.
Esto obedece principalmente a la falta de plantas de tratamiento para procesar las aguas vertidas a través del sistema de desagüe, para que retornen a las fuentes de origen sanas.
En el país, sólo entre un 38 y 40 por ciento de las aguas tiene cobertura de alcantarilla para ser canalizadas hacia plantas de tratamiento. Ana Marys Pérez, bióloga y analista de Educación Ambiental, y el químico José Andrés Rodríguez, encargado del Programa de la Calidad del Aire, del Ministerio de Medio Ambiente, al ofrecer estas informaciones, coincidieron en que los detergentes no siempre son biodegradables y por eso causan daños.
Recomendaron racionalizar su uso ya que son hechos en aceites, azufre, ácidos laúricos, sulfato, amonia y otros productos fuertes, que hasta pueden dañar hasta la capa de ozono que protege del sol.