Los desplazados
Hay informaciones de organismos internacionales, cuyas representaciones están en diversos países de la región, que deben tomarse con la debida prudencia, pero que sin duda contribuyen a la reflexión.
Los países en vías de desarrollo, como la República Dominicana son fuentes de estudios; y los estudios o informes, una vez presentados por los expertos, contribuyen a ver amenazas y soluciones a corto y mediano plazo.
El Fondo de Población de la Organización de las Naciones Unidas (UNFPA) plantea, a través de sus técnicos, el fenómeno de cómo se van poblando, silenciosamente, los principales centros urbanos del país. Específicamente asentamientos como Santo Domingo, y Santiago, fruto de la migración, tanto de nacionales como de extranjeros provenientes de Haití.
Eso implica que haya 69% de los dominicanos viviendo en el área urbana y 31% en la zona rural. Una tendencia que, desde el punto de vista laboral, da pie a un desequilibrio en la producción.
Literalmente se podría interpretar que hay poco más de un cuarto de la población concentrada en actividades productivas del campo.
A ese fenómeno de expansión urbana y abandono del campo se agregan otros factores. Entre ellos, la dificultad que tiene un sector en expansión, como la juventud, para insertarse en el mercado laboral formal. En pocas palabras el desplazamiento incide en el desequilibrio de la población, lo que a su vez afecta el equilibrio económico del país.
Se trata, indudablemente, de una tendencia que debe llevarnos a la reflexión.
