Los desafíos de 2012
Comencemos el año echándole un vistazo rápido a los que han de ser los mayores retos previsibles que tendremos a lo largo de este 2012 recién iniciado.
El primero y más importante para el país es la venidera elección presidencial, donde la primera magistratura es disputada por dos candidatos principales, marcados por estilos diametralmente opuestos.
De ello ciertamente dependerá el rumbo futuro de la nación y posible bienestar o no de sus habitantes.
El segundo es el mantenimiento del actual clima económico, donde el déficit presupuestal ha podido ser manejado y por ende manteniéndose la relativa estabilidad cambiaria y de tasas de interés.
La campaña política constituye un desafío enorme al control del gasto público. La credibilidad o no que tenga el próximo presidente será clave en el sostenimiento del equilibrio macroeconómico.
El tercer gran desafío lo constituye llenar el vacío de políticas y acciones en el campo energético, evitando los ya aparentes conflictos, como el de licitaciones con asesores enraizados en relaciones comprometidas.
Una matriz energética, dirigida por la demanda actual, sin previsión de la demanda futura, y a costes que imposibilitan la competitividad del país, es insostenible desde todos los ángulos, incluyendo el cobro del consumo y el subsidio de recursos financieros que provocan las indetenibles pérdidas eléctricas.
Finalmente, está la continuada crisis económica global, donde la desaceleración de las economías emergentes se ha mezclado con el estancamiento europeo y norteamericano, creando un escenario que pudiera amenazar con una recesión mundial.
Debido al grado de apertura de la economía dominicana, esto representa un serio peligro para el país, tanto por las remesas que nos llegan, como por los turistas que nos visitan y las exiguas exportaciones que originamos.
La lista contiene muchos otros desafíos, pero estamos precisados por el momento a detenernos aquí. Haga usted su propia lista y comparemos.