Los ataques contra nuestra nación

Mienten descaradamente los extranjeros y malos dominicanos que acusan a la República Dominicana de ejecutar políticas públicas racistas.

La época de la esclavitud en la República Dominicana fue mucho más atenuada que, por ejemplo, en Estados Unidos y Haití, lo que permitió un sincretismo de tal nivel que aquí no existen minorías raciales, sino un conjunto social con características culturales generales similares.

A lo mejor quienes verdaderamente ocultan odios étnicos son aquellos que se empeñan en establecer “minorías” en la República Dominicana.

Esas acusaciones contra el país provienen justamente de parte de personas e instituciones que no dieron la cara cuando Haití sufría tras el desastroso terremoto del año pasado. La mayoría de ellos solo salieron cuando la opinión pública empezó a dar cuenta de su inacción.

Al parecer son ellos los que verdaderamente albergan odio contra una nación y por eso se empeñan en que contra este país se imponga algún tipo de condena que, en definitiva, representaría otra carga más contra los pobres dominicanos y haitianos que viven en nuestro territorio.

Preocupa también la pasividad de las autoridades dominicanas ante estas constantes acciones contra el país.

La mentira, la hipocresía y el odio motorizan las acciones de esos grupos.

Es una lástima que gente de buena voluntad se deje llevar de ellos.