López Rodríguez y la mediación en el PRD
Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez estaba listo para mediar en la crisis del Partido Revolucionario Dominicano antes de los incidentes violentos del domingo pasado.
Incluso, había adelantado gestiones con representantes de órganos institucionales donde eventualmente debían tomarse decisiones.
Las diligencias que realizó habían sido exitosas, pero todas las puertas que tocó estaban condicionadas a que él o una representación oficial del Episcopado Dominicano encabezara la mediación.
Pero también existía el pedido de que las dos partes formalizaran el pedido de mediación.
En esa parte tampoco había inconvenientes, porque el mismo López Rodríguez había puesto esa condición.
Piedras en el camino
Luis Abinader y Orlando Jorge Mera jugaron un papel fundamental para que López Rodríguez se decidiera a mediar, pues con una visita que le realizaron le manifestaron su decisión de acoger sus requerimientos y recomendaciones.
Llevaron la carta que el purpurado requería y hasta movieron algunas teclas del lado de la gente de Vargas Maldonado para que se evitara lo que finalmente ocurrió el domingo.
El presidente del PRD asintió a las gestiones, pero retrasó la formalización. Horas después se produjeron unas declaraciones de Hipólito Mejía diciendo que no tenía nada que hablar con Vargas.
Una cosa y la otra abortaron el inicio de la mediación del Cardenal.
El camino sigue abierto
Pese a todo lo ocurrido, en el Episcopado Dominicano existe la voluntad de asumir la mediación en el PRD si los actores así lo deciden y dan muestras meridianas de que su aceptación no será una simple pose política.
Siguen disputas
A pesar de los llamados a la mediación, Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía mantienen posiciones encontradas frente al conflicto, lo que -según algunos- prácticamente dificulta una reconciliación entre las partes, por lo que no se descarta la división del PRD.
leídas
