Tegucigalpa.- El gobernante de facto hondureño Roberto Micheletti anunció ayer que dejará de asistir a actos públicos, un día después de que el mandatario electo Porfirio Lobo prometiera dejar salir del país al presidente depuesto Manuel Zelaya, quien cumplió cuatro meses refugiado en la embajada de Brasil.
Aquí tiene que haber un perdón para todos, no quiero que a nadie, por sus ideas políticas, tengamos que tratar de castigarlos y condenarlos, declaró Lobo al regresar de Santo Domingo a Tegucigalpa.
Micheletti afirmó que tomó esta decisión luego de que Lobo firmara el miércoles con el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, un documento en que se comprometió a dar un salvoconducto a Zelaya para que pueda salir de la embajada el 27 de enero y viajar con su familia a Santo Domingo.
Yo automáticamente desisto de aparecer en cualquier acto público y eso ya lo pensé anoche y lo decidí anoche mismo, dijo Micheletti en un programa del canal Televicentro.
El compromiso de Lobo me motivó a hacer una reflexión, a consultarlo con mi esposa Siomara y es una decisión que estoy tomando aquí en este programa, dijo el gobernante de facto, cuyo régimen no es reconocido por ningún país.
Micheletti asumirá como diputado vitalicio una vez que deje el poder.
Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009, cumplió ayer cuatro meses de estar refugiado en la embajada de Brasil.