Lobo cumple primer año de gobierno en Honduras

TEGUCIGALPA, Honduras.-El presidente Porfirio Lobo cumplió el jueves su primer año de gobierno en medio de protestas de seguidores del derrocado mandatario Manuel Zelaya, quien desde el exilio afirmó que quienes generaron el golpe en su contra siguen siendo el poder real en Honduras.

Los seguidores de Zelaya, derrocado en junio de 2099, aglutinados en el Frente de Resistencia Popular, realizaron una jornada de manifestaciones callejeras en las principales ciudades para exigir el retorno inmediato del ex mandatario.

A las protestas se sumaron centenares de maestros, que también exigieron derogar una disposición legislativa que prohibe los aumentos salariales indefinidos, y campesinos que demandan tierras.

Más de 300 miembros del Frente bloquearon por cuatro horas el puente La Democracia de la ciudad de El Progreso, a unos 200 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Otros 3.000 marcharon por las cercanías del aeropuerto internacional Toncontín de esta capital y posteriormente se con concentraron por dos horas y quemaron neumáticos frente a los edificios de la Corte Suprema de Justicia y el Congreso.

"El balance del gobierno de Lobo, a un año de mi exilio forzado e ilegal, muestra resultados desalentadores y negativos", afirmó Zelaya (2006-2009) en un correo electrónico enviado a la AP.

"Ante la envergadura de la crisis, es un deber ineludible de los hondureños proponer soluciones reales y honestas, ya que a lo largo de estos 12 meses la tendencia del gobierno ha sido la de empeorar la situación del país", agregó.

Acusó a Lobo de gobernar con "una ausencia absoluta de sensibilidad ante el sufrimiento indecible de la mayoría del pueblo, mientras los que generaron el golpe de Estado constituyen el poder real del país".

Lobo dijo el jueves en rueda de prensa que continuará fortaleciendo la lucha contra el narcotráfico y crimen organizado, a los que las autoridades responsabilizan por el candente clima de violencia que agobia a la nación.

Estadísticas oficiales señalan que en un año se han registrado más de 6.200 asesinatos en Honduras, que en su mayoría no han sido aclarado, y es considerado uno de los países más violentos de Centroamérica, con un promedio de 77 muertes por cada 100.000 habitantes.

"La lucha continúa", dijo a la AP el líder del Frente, Juan Barahona. "Y seguirá hasta que logremos nuestro objetivo de elegir una asamblea constituyente que refunde el país", agregó.

Los zelayistas han declarado públicamente su pretensión de dejar sin vigor la constitución de 1982, que sostienen que da poder a los empresarios y a la clase dominante, y reemplazarla por otra que beneficie a los labriegos, profesores, estudiantes y los sectores marginados tradicionalmente por la sociedad hondureña. Zelaya instó al pueblo a "ser vanguardia en la lucha y al gobierno a reconsiderar sus posturas… como paso fundamental para iniciar el proceso de restauración democrática del país".

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