La primera dama, Raquel Arbaje, se fue a una escuela de Cristo Rey, en el Distrito Nacional, a sumarse a la proyección de Moral, Cívica y Ética Ciudadana en la que se encuentra embarcado el Ministerio de Educación como vía para el reforzamiento de los niveles de urbanidad en las generaciones emergentes.
Una ordenanza del Consejo Nacional de Educación, la 02-2025, ha traído de regreso una asignatura sacada de los planes educativos porque acaso se le consideraba un adorno inútil que podía ser abordado de manera tangencial en otras materias.
Propiciar la participación en esta idea de personas de alta exposición social es, en realidad, una manera de aterrizar una buena idea en la que esperamos ver involucrados a funcionarios altos y medios de la Administración pública, como ya lo han hecho el ministro del ramo, Luis Miguel de Camps; el presidente Luis Abinader y, ahora, la primera dama.
Si las clases tienen lugar en regla, la importancia de esta idea se multiplica, porque al tener que revisar la materia de la que se trata, el improvisado docente puede caer en la cuenta del deterioro moral y cívico en la sociedad dominicana de hoy.
Desde luego, estamos partiendo del supuesto de que cualquier profesor antes de presentarse ante los estudiantes dedica tiempo a la planificación y la organización del tema y materiales a utilizar para la fluidez de la exposición y el aprovechamiento de los estudiantes.
Sería de gran beneficio para todos los dominicanos si al preparar el contenido a desarrollar ante los estudiantes los funcionarios caen en la cuenta de aquello que nos hace falta a todos los niveles en la sociedad de hoy.
De esta manera sería más amplio y pleno el aprovechamiento de esta idea, en la que con notable entusiasmo se han involucrado el presidente Abinader y su esposa, la señora Arbaje.
¡Enhorabuena!