Lo principal y lo accesorio

Para las autoridades debe ser irrelevante quién le suministró a EL DÍA una información, que dicho sea de paso estuvo al alcance de todos, porque pudieran desviarse de lo verdaderamente importante.
Indagatorias sobre ese aspecto constituyen una solemne forma de perder el tiempo, pues el asesinato del denominado brazo operativo del narcotraficante José David Figueroa Agosto fue un hecho público, divulgado por la propia Policía Nacional mediante un parte de prensa, pero cuyas implicaciones fueron investigadas, desveladas y divulgadas solamente por EL DÍA.
En este caso las energías deberían ser usadas en localizar a los miembros de la banda de Figueroa Agosto que aún permanecen en libertad y esclarecer los asesinatos del ex coronel José Amado González González y de Omar Antigua Polanco.
Algunos integrantes de la red de lavado de activos provenientes de las actividades delictivas del capo puertorriqueño están detenidos y se prepara su sometimiento a la Justicia, pero hasta el momento no hay un solo detenido de los miembros más importantes de la estructura de tráfico de la droga.
Tampoco ha caído ninguno de los que conformaron la red de protección del capo, con tentáculos en los organismos del Estado llamados a combatirlo y que le permitían moverse en la sociedad dominicana como cualquier ciudadano.
La banda de Figueroa Agosto se granjeó mucho respaldo antes del 4 de octubre de 2009 y después de que se destapó el escándalo ha seguido buscando apoyo. En algunos casos le ha sido ofrecido ese respaldo de manera voluntaria a cambio de fuertes sumas de dinero, incluso por algunos indignos miembros de la prensa nacional, y eso lo saben las autoridades.
EL DÍA tiene el deber de informar a sus lectores, pero también tiene un compromiso mayor con el obligado adecentamiento de la sociedad dominicana, la cual aún se puede salvar del peligro de ser totalmente contaminada por el crimen organizado.