Lo gratuito se valora muy poco

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel

Ala mayoría de los dominicanos, imagino que así debe ser también entre los demás ciudadanos del mundo, les encanta lo gratuito, es decir, no tener que erogar ni un centavo para adquirir un artículo o presenciar una actividad cualquiera.

La experiencia sobre lo que sale en “balde o regalado”, es de que no se valora muy poco, a pesar de los esfuerzos que se hayan realizado para lograr ese objetivo en favor de la mayoría.

En República Dominicana, se entiende, aunque no se admita, que tiene muy poco valor, cualquier cosa que se logra algo producto de la gratuidad, un razonamiento muy equivocado.

Además, no todos asimilan en su justa dimensión ese gesto con perfiles humanitario, para que una parte de la población obtenga o adquiera, lo que no puede con recursos propios.

Quizá esa es la razón, por la que algunos segmentos de la sociedad, cuando le colocan el “ gratuito” , se abstienen de concurrir, por entender que es de escaso valor, o que va dirigido a los hijos de “machepa”, como definía el profesor Juan Bosch, a los de escaso poder económico.

Cuando el Comité Organizador de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, informó sobre permitir la entrada gratis a diferentes escenarios, la noticia cayó de maravilla a miles de personas “incapacitados” en materia económica para adquirir las boletas.

En en la mayoría de las instalaciones que originalmente se cobraría la entrada todo ocurrió con normalidad, sin embargo, en la Arena BanReservas, un grupo de antisociales, provocó desordenes, que por suerte, no afectaron la instalación en su estructura, como asientos y baños.

Pero lo ocurrido, es una advertencia de que hay que aplicar la ley sin contemplaciones, para mantener a toda costa, una disciplina estricta en los todos centros de competencias.

Sobre el autor

Hugo López Morrobel

Hugo López Morrobel es un destacado periodista deportivo dominicano que, aunque inició su formación en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, encontró su verdadera vocación en el periodismo. Su carrera comenzó en Radio Televisión Dominicana a finales de la década de 1960, cuando, por casualidad, se le asignó cubrir deportes en ausencia de otro periodista.