Lo cortés no quita lo valiente
Estados Unidos tiene derecho soberano de decidir a qué extranjero le permite ingresar a su territorio y siempre lo ha ejercido sin aceptar presiones de gobiernos o personas.
Otorga las visas de inmigrante o de no inmigrante en función de sus conveniencias de desarrollo social, económico o político.
Ejerce ese derecho incluso cuando se trata de personas que van de paso con la intención de continuar hacia un tercer país.
Ese derecho le asiste y lo ejerce.
Pero como lo cortés no quita lo valiente, entendemos que la población dominicana merece saber las razones por las que le impidió la entrada a su territorio y le quitó la visa a una dama a la que en República Dominicana se tiene como una mujer distinguida.
Lourdes Contreras de Isa ha estado vinculada tradicionalmente a los movimientos de izquierda y feministas, roles que ha jugado con gran dignidad, al menos hasta donde los dominicanos sabemos.
Por lo tanto, entendemos que no es merecedora del trato que se le dispensó con su deportación desde Miami, ciudad a la que intentó ingresar legalmente para seguir hacia Jamaica, donde participaría en una actividad en su condición de académica y activista de los derechos de la mujer.
Si la visa le fue cancelada por la vinculación de su esposo, Narciso Isa Conde, con grupos guerrilleros como las FARC, lo menos que pudieron hacer las autoridades norteamericanas fue comunicarle que le cancelaban su visado por ese motivo y así evitarle la desagradable experiencia. Si los motivos fueron otros, al menos ella merece saberlo.
Estados Unidos se acogió a un derecho que tiene, pero insistimos que lo cortés no quita lo valiente.