¡Llegó la pelota!

http://eldia.com.do/image/article/78/460×390/0/23910751-F844-4E2B-824A-4FE3B1AB7D4E.jpeg

Sólo acontecimientos tan contundentes como el final de la tiranía de Trujillo (1961), el derrocamiento de Juan Bosch (1963) y la Revolución de Abril (1965) han suspendido torneos de pelota en la República Dominicana.

El huracán Georges (septiembre 1998) sacó los equipos del Este de competencia, pero el campeonato se realizó con los otros cuatro.

Lo que quiero decir es que en el país no existe una actividad que esté más arraigada en la tradición nacional que la pelota dominicana, iniciada hace 60 años en el verano de 1951.

Con altas y bajas, como toda actividad humana, pero firme cada octubre desde 1955 cuando surge la época de la "pelota con luces" en los estadios Quisqueya, Cibao y Tetelo Vargas que por surgir en "La Era" llevaba los nombres del sátrapa (Estadio Trujillo, 1955), y sus hijos Leónidas Radhamés (1958) y Ramfis (1959). ¡Qué maldita época! ¡zafa!

Esta es, quizás, la campaña mejor promovida. El entusiasmo es desbordante. Hoy inicia la pelota, ahorita se junta con la Navidad. Los equipos chiquitos tienen chance. Y los grandes están chivos. De alguna forma la micro-economía se dinamiza.

El vendutero, el taxista, el colmadero, el periodista, el pelotero, el dueño, todos están de fiesta. Es la actividad que más identifica a los dominicanos. El único espectáculo con seguridad garantizada.

Tres juegos todos los días en televisión. Insisto, con sus defectos, la pelota es sana, sabe a pueblo. Y los gobiernos, todos, están claros que a falta de pan, circo. ¡play ball!

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.