Licey se reconstruye sobre base de barro
Santo Domingo.-El nombramiento del ex dirigente Manny Acta, aunque creó muchas alegrías en los Tigres del Licey, está cargado de diversas interrogantes, que fueron evidenciadas desde su presentación como gerente general.
El llamado primer paso para la reconstrucción, que se enfocó en mejorar el área de operaciones del béisbol, se hizo con la finalidad de retornar al camino del éxito.
Sin embargo, la aclaración que Acta le hizo a la gerencia para aceptar el cargo, que consiste en que inmediatamente consiga un trabajo como dirigente en las Grandes Ligas los dejará, evidencia que esta reconstrucción, por la fragilidad, está edificada sobre una base de barro.
Está estipulado en el contrato. Antes de llegar al acuerdo se colocaron los pro y los contras, y están bien claros de que si aparece un trabajo en medio de la temporada o después me iré, reveló Acta en su presentación.
Otra debilidad es que Acta, quien debutará en la posición de gerente general, nombró como asistentes a Carlos José Lugo y Ulises Cabrera, quienes tampoco llevan ninguna experiencia al departamento de operaciones.
También designó como asistente a Fernando Ravelo, quien fue cesanteado del puesto de gerente general por supuesta inconformidad por la caída del conjunto.
Ese grupo tendrá que encargarse del día a día de las operaciones, debido a que Acta por primera vez trabajará como analista de béisbol en una cadena estadounidense, que también podría alejarlo del inicio de la próxima temporada, ya que tendría que trabajar durante la Serie Mundial.
Las elecciones
El nombramiento de Acta, aunque es reconocido como un emblema en la organización por sus estrechos vínculos con los directivos, llegó en un momento donde dos grupos libran la batalla más cerrada de la historia por la presidencia del equipo, siendo visto por los contrarios como un golpe de efecto preelectoral.
Acta, queriendo hacerse el desentendido, durante su presentación quiso desligarse de esa realidad diciendo: No tengo afiliaciones con grupos.
Le doy gracias a la directiva del Licey por acordarse de mí y traerme aquí. Soy un hombre de béisbol y a mí se me acercaron para trabajar con el Licey. Estoy ajeno a la mayoría de cosas que pasan.